El cuidado de nuestras mascotas mayores debe particularizarse en las necesidades propias de su edad, que como es lógico, no son las mismas que las de un perro cachorro o joven.

A partir de los diez años, los cuidados para perros mayores deben cambiar para adaptarse a sus circunstancias.

Son edades en las que aumentan los riesgos de la aparición de ciertas enfermedades y se reduce la actividad canina. La alimentación y cuidados para perros mayores deben estar enfocados en que su salud no empeore y en que su peso no aumente, ya que requerirán de menos componente energético ahora que su movilidad es más reducida.

  • Lo primero que no debes descuidar son los análisis y chequeos rutinarios en el veterinario.
  • Los perros mayores necesitan sus rutinas. Cualquier cambio en ellas pueden estresarles.
  • Debemos evitar que nuestro perro mayor engorde al reducir su actividad física. De esta forma evitaremos, entre otras cosas, un sobreesfuerzo en sus huesos, que se mostrarán más debilitados a estas edades. Existen en el mercado comidas destinadas a este tipo de perros, con un menor contenido calórico.
  • Respecto a la alimentación de los perros mayores, si detectas que tu perro muestra demasiada baja energía, puedes consultar con el veterinario si sería recomendable añadir algún tipo de complemento vitamínico a las comidas.
  • Aunque muestre menos actividad física, es importante que no dejes de sacar a tu perro a pasear. No debe dejar de socializar con otros perros. Procura no separarte de él si detectas que el perro, debido a su avanzada edad, se muestra algo desorientado. Pasea con él en horarios tranquilos y de manera pausada, y evita la exposición directa al sol, para que no se fatigue. Las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde serán las horas perfectas.
  • El agua es un elemento fundamental para los perros mayores. Es necesario que beban mucha agua, por lo que no olvides tener un cuenco con agua fresca siempre disponible para él. Si detectas que bebe poca agua, no dudes en recurrir a comidas blandas, con alto contenido en agua, o caldos mezclados con el pienso.
  • No fuerces a tu perro a realizar movimientos que no pueda hacer. Un perro con displasia de cadera canina u otro tipo de problema de salud en los huesos, puede presentar problemas de movilidad y dolores. Sé consciente de ello.
  • Vigila la salud de los dientes de un perro mayor, que puede presentar problemas a estas edades y causar molestias a la hora de comer.