La salud de nuestra mascota puede verse afectada si aparece un problema de artrosis canina. Aunque esta enfermedad articular que afecta al cartílago suele ser consecuencia de la vejez, lo cierto es que no exclusiva de perros de avanzada edad. En estos casos, un tratamiento de fisioterapia para perros puede ralentizar de manera significativa la progresión de la enfermedad.

En otros casos en los que se da la aparición de artrosis canina tras un mal golpe, una caída o un problema de displasia de cadera, la fisioterapia para perros puede mejorar bastante la calidad de vida de los mismos, disminuyendo las molestias que esta enfermedad genera.

La principal señal de que nuestro perro padece artrosis se evidencia en los problemas de movilidad que comienza a mostrar. Si antes subía y bajaba de manera ágil de la cama o del sofá, si nos seguía a todas partes o se impacientaba por dar un paseo en la calle, un perro con artrosis dejará de mostrar todos estos tipos de actitudes y se mostrará mucho más sedentario y mostrará incluso dificultades para caminar o para levantarse tras haber permanecido tumbado.

Como consecuencia de la artrosis en perros, estos pierden masa muscular, elasticidad en sus tendones y sufren la erosión del cartílago y el hueso. Además de las molestias y dolores que todo esto puede provocar, la falta de actividad física también puede provocar sobrepeso en los perros y problemas vasculares.

La fisioterapia para perros con artrosis engloba una serie de tratamientos que combinan los movimientos musculares y articulares del animal, tratamientos con agua, electricidad, aplicación de frío y calor, luz y masajes.

La combinación o el uso de unos y otros tratamientos, dependerá de cada caso particular y del estado de cada perro. Gracias a la fisioterapia, un perro con artrosis podría recuperar parte de la masa muscular perdida y de la movilidad, sentir menos dolor y recuperar su peso ideal.

Tratamientos como la crioterapia, termoterapia, la ultrasonología, electroterapia, kinesoterapia… actuarán como potentes analgésicos y antiinflamatorios perfectos para que el perro pueda, poco a poco, a recuperar masa muscular y fortaleza ósea.

Los masajes para perros también suelen ser muy recomendados en los tratamientos de fisioterapia canina. Además de relajar la zona dolorida y afectada, los masajes benefician la circulación sanguínea, dificultada por la poca movilidad del animal. Además, es uno de los tratamientos que nosotros mismos podemos aprender a aplicar a nuestra mascota en nuestra propia casa.