7 de cada 10 españoles han empeorado sus hábitos alimenticios. Así lo asegura un estudio realizado por Naturhouse.

La comida basura, la falta de tiempo y el ritmo acelerado que ha cambiado de manera radical nuestros hábitos alimenticios, así como la costumbre cada vez más impuesta de comer fuera de casa, son los principales motivos que la población detecta en este empeoramiento de una alimentación saludable.

Aunque es cierto que la alimentación vegetal gana cada vez más adeptos, aún falta concienciación sobre la importancia de implantar una dieta saludable en nuestra rutina diaria.

El sobrepeso en parte de la población española se da también por circunstancias particulares como pueden ser comer mal y llevar a su vez una vida demasiado sedentaria, o incluso por no combatir el estrés, que también puede generar problemas de peso.

El estudio pone el foco, sobre todo, en la población infantil, haciendo hincapié en la importancia de educar a los niños con sanos hábitos alimenticios. Cerca de la mitad de las personas encuestadas en el mencionado estudio ven, de hecho, muy positivo y necesario incluir en las aulas temarios correspondientes a la alimentación sana y la importancia de llevarla a cabo.

Otro dato que ha reflejado el estudio, es que la inmensa mayoría de la población se ha decidido en algún momento de su vida a iniciar alguna dieta con la intención de perder peso, aunque más de la mitad admite que nunca han logrado mantener dicha alimentación sana en el tiempo ni tampoco sus beneficiosos efectos. Tarde o temprano han terminado volviendo a hábitos poco saludables de alimentación.

El estudio realizado por Naturhouse no es el primero realizado que pone de manifiesto las malas costumbres alimenticias de la población española. Incluir alimentos sanos y nutritivos, sobre todo frutas y verduras, así como excluir aquellos demasiados grasos y altos en azúcares, es vital para proteger la salud y prevenir la aparición de futuras enfermedades.

La buena alimentación y la toma de conciencia sobre este problema continúa siendo una asignatura pendiente en nuestro país. También la inclusión de otros hábitos sanos que acompañen a una dieta adecuada, como la práctica de ejercicio y la eliminación de estrés en nuestras vidas, son rutinas que aún cuestan ser implantadas de forma general en la población española.

Por último, el abandono de hábitos tan poco saludables como el tabaco o la ingesta de alcohol, son otros de los campos en los que los diferentes organismos sanitarios centran su atención para luchar contra ellos.