Si tienes un peludo en tu vida, sabrás que, un día triste y gris, se convierte en un día alegre cuando llegas a casa pero, ¿qué debes hacer cuando es tu peludo quién está triste?

Al igual que las personas, los perros son susceptibles a sufrir depresión o estar tristes porque, a diferencia de lo que muchas personas creen, los animales también tienen sentimientos. Por ese motivo, deberás conocer el comportamiento habitual de tu can, para identificar si tiene algún problema.

Los perros se acostumbran a estar rodeados de las personas que consideran de su familia. Cuando se produce algún cambio como: una mudanza, llegada de una nueva mascota, fallecimiento de un ser querido, la llegada de un bebé, embarazo psicológico, estrés, etc., tu perro puede presentar una pequeña depresión.

En otras ocasiones, el perro siente que su familia le ignora. Recuerda que estos animales son muy sociales, inteligentes y saben cuándo les queremos y cuándo no. Una caricia no será suficiente para que tu mejor amigo evite estar triste.

¿Cuáles son los síntomas más habituales para detectar que tu perro está triste?

  • Falta de apetito
  • No quiere jugar
  • Se esconde
  • Sueño excesivo
  • Poca afectividad
  • Cambio de comportamiento y tiene una actitud triste
  • Apatía

¿Cómo tratar la depresión?

Si ya has identificado la causa, será el momento de empezar a trabajar para solucionar, cuanto antes, este problema pero, si no estás seguro, deberás llevar a tu perro al veterinario. Recuerda que las claves para tener a un perro feliz son: el cariño, la diversión y el ejercicio diario. ¡Nunca podrás eliminar ninguna de estas tres cosas!

Y recuerda, cuenta siempre con un buen seguro de mascotas, como el que te ofrece El Corte Inglés Seguros, para proteger siempre a tu mejor amigo y estar tranquilo en todo momento.