En verano el coche se sobreexpone a unas altas temperaturas que pueden resultar realmente peligrosas. Y es que cuando el termómetro de la calle llega a los 35º C, los vehículos expuestos a la radiación solar pueden alcanzar hasta 55º C. Un estudio del RACC y el Automóvil Club Suizo (TCS) proporciona algunas recomendaciones para evitar estos riesgos.

Una exposición continua a temperaturas superiores a los 40 grados puede producir mareos, reducción de la atención, abotargamiento, sudoración, dolor de cabeza, cansancio y fatiga muscular, por lo que el RACC aconseja estar el menor tiempo posible en el interior del vehículo, con especial atención a los niños y a las mascotas, más vulnerables al calor y que, "bajo ningún concepto", deben permanecer cerrados dentro del coche.

Asimismo, el informe recomienda colocar parasoles en los parabrisas, ya que pueden reducir de forma significativa la temperatura interior del vehículo, hasta 11 grados menos que si no se usaran. Sin esta protección, el salpicadero, los asientos, el volante o el cambio de marchas pueden llegar a 80 grados.

El estudio, realizado en dos coches del mismo modelo, pero de diferente color, demuestra que la pintura negra de la carrocería absorbe 20 grados más que la pintura blanca, y que tocar la superficie de un coche expuesto al sol únicamente durante 10 minutos puede provocar quemadas en la piel.

Además, se ha desmontado la creencia de que dejar las ventanas ligeramente abiertas en un vehículo estacionado bajo exposición solar ayuda a mantenerlo fresco, ya que "solo genera una diferencia de dos grados respecto a dejar las ventanas cerradas".

Para reducir la temperatura del coche, el RACC propone abrir las puertas unos minutos antes de entrar, y sacar el aire caliente de los conductos de refrigeración mediante el ventilador antes de usar el aire acondicionado.

Y aunque este dispositivo es importante para no asfixiarse dentro del coche, no evita la aparición de síntomas de deshidratación, sino que además puede resecar el ambiente generando sed, sequedad de garganta y fatiga, sensaciones que afectan a la atención al volante. Para evitar accidentes, recuerdan las tres reglas básicas en largos desplazamientos: parar cada dos horas, realizar estiramientos e ingerir un refresco, cuyo contenido en azúcares aportará los niveles necesarios de glucosa al cerebro.

Ten un buen seguro a mano. Lo mejor para disfrutar de tu vehículo es saber que vas con el seguro que más te conviene.

Artículo patrocinado por Fénix Directo