Un atasco de tráfico puede crispar los nervios del mismísimo Dalai Lama. ¿Quién no ha sufrido estrés durante un embotellamiento? Sobre todo, si vamos con prisas.

Este tipo de situaciones, lejos de ser divertidas anécdotas que recordamos entre risas una vez pasadas, pueden suponer un peligro para tu seguridad. Conducir nerviosos nunca es recomendable.

El peligro de sufrir estrés en un atasco, es que cuando el tráfico se descongestiona, tendemos a  conducir más acelerados de la cuenta, queriendo recuperar el tiempo perdido, además de hacerlo malhumorados, corriendo el riesgo de increpar y apurar con el coche al resto de conductores, poniendo en peligro nuestra seguridad y la de los demás.

Si te sientes identificado con esta actitud y quieres saber cómo evitar el estrés al conducir en los atascos, lee atentamente los siguientes consejos que te damos a continuación. La clave está en hacer un análisis de cuáles son las cosas que nos molestan cuando el tráfico está denso, para así poder evitarlas:

  • Sal con tiempo: uno de los motivos por los que nos desesperamos en un atasco, es que podemos llegar tarde al lugar al que nos dirigimos. Si tienes que conducir, procura siempre salir con tiempo de sobra. De esta forma, si encuentras un embotellamiento de tráfico durante el camino, tendrás minutos de margen para pasarlo sin tener que ponerte nervioso pensando que no llegarás a la hora deseada.
  • Piensa, respira y entretén la mente: una vez metido en el atasco, si notas que comienzas a perder los nervios, piensa que no va a servir de nada. Tu nerviosismo no va a hacer que el tráfico fluya con más rapidez. Así que, respira hondo, cálmate y trata de distraer la mente con otra cosa que no sea la fila de coches que tienes delante. Pon música, canta tu canción favorita, juega a construir palabras con las letras de las matrículas que veas, etc. Cualquier cosa, antes que pensar en que el tráfico no avanza. Eso sí, nunca dejes de prestar atención a la conducción y, por supuesto, olvídate de distraerte con el móvil.
  • Si tu nivel de nerviosismo es tan alto que notas que se te acelera el corazón o que te falta la respiración, en ese caso, para evitar el estrés producido por un atasco, lo más recomendable es que te apartes de la carretera o calle y detengas el vehículo. Una vez parado en un lugar donde no estorbes, cierra los ojos, respira suave y profundamente por la nariz y expulsa el aire por la boca hasta que te tranquilices.

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Artículo patrocinado por Fénix Directo