Los seguros de coche, de salud, de vida…, tal y como los conocemos ahora, son una creación contemporánea. Pero a lo largo de la historia, miles de años atrás, podemos encontrar numerosas curiosidades en torno a la idea de asegurar a una persona a un bien.

A continuación os mostramos algunas curiosidades históricas sobre el origen del seguro que te van a sorprender:

  • La idea de asegurar ya estaba implantada en la civilización egipcia: hablamos de más de 2.000 años antes de Cristo. Ya entonces existían alianzas entre un grupo de personas que adquirían un acuerdo común mediante el pago de una prima, para que en caso de que uno muriese, los demás se hicieran cargo de su funeral. Los ritos funerarios en la civilización egipcia eran tremendamente importantes. Para ellos suponía el paso al más allá, para el que era necesario un funeral por todo lo alto que suponía una gran inversión para las familias. Se podría decir que este sería el primer ejemplo de seguro de salud o de decesos de la Historia.

  • Los fenicios, los primeros creadores de empresas de seguros: nos tenemos que remontar a 1.000 años antes de Cristo para hablar del origen de las empresas de seguros. Esta civilización destacó por su actividad mercantil vía marítima. Ellos ya se encargaban de asegurar el contenido de sus barcos. Es decir, aseguraban todo riesgo su mercancía. ¿cómo? Antes de que zarpara algún barco, el comerciante realizaba un pago para que en caso de que su mercancía se perdiera por el camino, recibiese el pago del valor de dicha mercancía. Una forma de proceder que no dista nada de cómo funcionan hoy en día los seguros de hogar, laborales, de coche, etc.

  • El comienzo de las grandes aseguradoras: fue en siglo XVII y el desencadenante fue un gran incendio ocurrido en Londres en 1.666 que arrasó las casas de un tercio de la ciudad. Tras este trágico hecho nacieron las primeras grandes compañías de seguros de incendios. Ya no se trataba de pequeños grupo de mutualistas que se cubrían unos a otros en modestas organizaciones sectoriales. Esta vez se trataban de aseguradoras a gran escala que englobaban a todos los habitantes de una gran ciudad como Londres.

Con estos ejemplos de curiosidades históricas sobre el origen del seguro, podemos comprobar cómo poseer la sensación de protección y tranquilidad es algo que siempre ha estado inherente al ser humano desde el principio de los tiempos.