Cuando se contrata un seguro de coche, ya sea a terceros básico, a terceros ampliado, a todo riesgo o a todo riesgo con franquicia, a muchos conductores les preocupa qué cobertura tienen los ocupantes en el seguro de coche.

Pues resulta que el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil, en la circulación de vehículos a motor, ampara los daños provocados por el conductor del vehículo causante al resto de personas y bienes, excluyéndose de la cobertura del seguro, entre otros:

  • Los daños sufridos por el conductor causante del accidente.
  • Los daños sufridos por el vehículo asegurado.
  • Los daños sufridos por los bienes que transporta, así como los que sufran los bienes propiedad del tomador, el asegurado, el propietario, el conductor, así como los del cónyuge o los parientes hasta el tercer grado de los anteriores.

Especifiquemos un poco más, por ejemplo, si voy conduciendo mi coche y dentro del mismo van mi mujer, mi hermano y mis padres y provoco un accidente, el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil amparará los daños personales que hayan sufrido los demás ocupantes, exceptuándome a mí y a los daños que hayan podido sufrir los bienes de todos ellos (estén siendo transportados en el vehículo o no).

Así pues, teniendo en cuenta que el seguro citado anteriormente es un seguro de suscripción obligatoria, los ocupantes del seguro (distintos del conductor) tendrán cobertura a través del mencionado seguro con los límites establecidos legalmente, en concreto 70 millones de euros por siniestro para daños a las personas (con independencia del número de víctimas) y de 15 millones de euros por siniestro para daños a los bienes.

Con independencia de lo anterior, ante lo desprotegido que queda el conductor, muchos Aseguradores ofrecen la posibilidad de contratar, normalmente con carácter opcional, una garantía que cubre los daños personales (fallecimiento, invalidez permanente…) sufridos por el conductor a consecuencia de un accidente de circulación mientras se conduce el vehículo asegurado, a través de la cual los beneficiarios cobrarían el capital que se haya asegurado.