Preservar nuestro colchón de ahorro e incluso aumentarlo, es una de las cosas que aporta tranquilidad en el hogar. Pero esta tranquilidad puede verse rota cuando llega el momento de presentar la declaración de la renta, sobre todo cuando no tenemos claro si nos saldrá a devolver o a pagar.

Para que el resultado de la declaración de la renta sea lo más satisfactorio posible, debes informarte bien de todo lo que puede desgravar, como por ejemplo algunos seguros.

Aunque todos sabemos que el mejor seguro del hogar, de salud, de vida o de coche, es no tener que recurrir nunca a ellos, lo cierto es que se trata de productos que casi todos contratamos. Algunos, como el de coche o el de hogar en caso de aquellos que contratan una hipoteca, son obligatorios. Otros nos hacen vivir más tranquilos pensando que ante cualquier contratiempo estaremos protegidos.

¿Desgravan los seguros en la declaración de la renta? Debes saber que algunos tipos de seguros sí pueden ser desgravados en la declaración de la renta.

Los seguros de vida o de hogar vinculados a la hipoteca se pueden incluir dentro de la deducción por adquisición de vivienda habitual, al realizar la declaración de la renta. En el caso de los seguros de hogar, existe la posibilidad de desgravar hasta un 15 % en el IRPF. Este tipo de derechos se pueden aplicar a aquellos seguros vinculados a hipotecas contratadas antes del 1 de enero del año 2013.

En el caso de los seguros de vida, los planes de Previsión Asegurados, son los que podrían beneficiarse de una desgravación.

Con estos seguros vinculados  a la hipoteca, el contratante puede desgravarse hasta un máximo de 9.040 euros, que es el umbral que marca Hacienda. Es decir, cada importe anual pagado por nuestro seguro se sumaría a las cuotas mensuales pagadas por la hipoteca hasta alcanzar esa cifra establecida por Hacienda.

Los seguros de coches, obligatorios por Ley para poder cubrir la Responsabilidad Civil mínima ante cualquier incidente con el vehículo, no desgravan a no ser que el coche pertenezca a un autónomo que lo utiliza para trabajar. En este último caso sí sería posible reducir el coste del seguro al desgravar en la declaración de la renta.

Con todo lo apuntado, recuerda, antes de hacer la declaración de la renta, estudiar las ventajas fiscales de los diferentes seguros que tienes contratados.