El móvil puede ser un juguete seguro para nuestros hijos si elegimos con criterio los contenidos con los que los menores se pueden divertir, si medimos el tiempo de su uso por parte de los niños y si controlamos la información a la que acceden a través de estos aparatos electrónicos que ya son un elemento habitual y presente en cualquier hogar.

Pero ya sea a través del móvil o a través de un ordenador o Tablet, hay que tener especial cuidado cuando los niños tienen acceso a Internet o  Redes Sociales que les permite contactar con otras personas. El grooming es uno de los peligros a los que se pueden enfrentar.

¿Qué es el grooming y cómo podemos evitarlo? Se trata del acoso ejercido a través de chats, a través de Internet o en Redes Sociales por parte de un adulto hacia un menor. Las personas que ejercen el acoso pretenden conseguir imágenes del menor a través del engaño y del chantaje. El objetivo es el acoso sexual y en algunos casos la pederastia o el uso de imágenes para pornografía infantil.

En todas las casas se procura crear un ambiente seguro para evitar los accidentes más frecuentes de niños en el hogar. Pero la protección de su integridad en la Red también es un punto al que se debe atender con prioridad.

  • ¿Cómo se produce el grooming o acoso a un menos a través de Internet? Lo primero que hace el adulto acosador es contactar con el menor a través de una Red Social o un chat. Se trata de medios de comunicación en los que es sencillo ocultar la verdadera identidad de una persona. Los adultos pueden hacerse pasar por niños o adolescentes para engañar a su víctima.
  • El adulto logra ganarse la confianza del niño y genera cierto grado de intimidad con el menor. Es cuando se anima a pedirle que le envíe fotografías o vídeos eróticos.
  • Cuando el adulto ya posee el material gráfico o de vídeo, suele chantajear a la víctima. Amenaza con hacerlas públicas si el menor no envía más contenido erótico. Otras veces el acosador intentará generar un encuentro directo con el menor, con el fin de abusar sexualmente de él.

Para evitar el grooming es absolutamente necesario que exista un diálogo abierto con el menor. La comunicación con nuestros hijos es muy importante. Deben ser conscientes de los peligros que existen en la Red.

Los niños deben confiar en los adultos con los que conviven para que no sientan miedo de contar lo que les sucede si son víctimas del grooming.

No dudes en denunciar la situación si conoces a alguien que está siendo víctima del grooming.

Vivir tranquilos en el hogar, tomando las medidas adecuadas, es posible aunque nuestros hijos tengan acceso a Internet.