El acto de negociar una hipoteca es uno de los momentos económicos más importante en la vida de una persona.

La oferta de hipotecas a tipo fijo y su contratación está aumentando, y los expertos han analizado el motivo.

Para comprender esta tendencia hay que entender los dos tipos de interés con los que puede contratarse una hipoteca: el tipo fijo o el tipo variable.

En las hipotecas con tipo de interés variable, el cliente deberá pagar el interés marcado por el Euribor, que es un indicador que fluctúa, más un interés fijo que marcará el banco por contrato. Por lo tanto, a lo largo de los años, los importes de letras de la hipoteca podrán variar según la fluctuación del Euribor.

Sin embargo, en las hipotecas de interés fijo, el interés acordado se mantiene intacto durante el tiempo que el crédito esté activo. En este tipo de hipotecas, el cliente suele pagar más que en las hipotecas de interés variable, lo que en principio haría pensar que lo lógico es que interesen más la contratación de hipotecas de interés variable que las de interés fijo.

Pero algunos expertos señalan que hay cada vez más clientes que, aun sabiendo que en su totalidad, pagarán más contratando la hipoteca de interés fijo, eligen esta. Y es que depende mucho de la situación financiera del contratante.

Algunas entidades bancarias, intuyendo lo que se avecinaba con la sentencia judicial que finalmente ha obligado a la devolución del dinero pagado de más por clientes con cláusula suelo, ofrecieron a algunos de los afectados una hipoteca con un tipo de interés fijo a cambio de que estos no denunciasen.

Pero el origen del alza de la contratación de este tipo de hipotecas a interés fijo que se está registrando, proviene de otra causa.

Algunos expertos señalan que las familias con poca tendencia al ahorro, prefieren pagar una cuota fija, aunque esto suponga pagar más a lo largo de los 30 años de hipoteca, que si optasen a un tipo de interés variable. Con esta última modalidad de hipoteca, el variable estaría marcado por la fluctuación del Euribor, que si bien hoy está en mínimos, hace no muchos años alcanzo cifras elevadas. Para este perfil de clientes, la tranquilidad en el hogar y de su economía se mantendría mejor con una hipoteca de tipo fijo.

Las familias con poco margen de poder adquisitivo o sin colchón de ahorro prefieren no arriesgarse a una subida inesperada del Euribor.