Para poder viajar con tranquilidad es inevitable tener que realizar, antes de la escapada, una cierta planificación o preparación para evitar contratiempos.

Viajar debe resultar una experiencia placentera y relajante. Cuando elegimos alejarnos de nuestro lugar de residencia habitual y buscar un destino remoto, lo hacemos con la idea de dejar atrás, de manera momentánea, preocupaciones y responsabilidades diarias que nos estresan.

Pero en una encuesta realizada a 15.000 personas de 15 países diferentes, quedó reflejado que preparar un viaje largo puede provocar estrés y, de hecho, lo provoca al 30% de los turistas que se embarcan en una aventura así.

No dejar las cosas para última hora, saber desconectar y contar con un buen seguro, son algunas de las claves para preparar un viaje largo sin estrés. Toma nota de todos los consejos que te ofrecemos a continuación:

  • Organiza todo lo necesario con tiempo: prepara con días de antelación el equipaje. Ve haciendo la maleta poco a poco. Puedes realizar una lista de objetos y ropa que podrás ir tachando según vayas introduciéndolos en la maleta. Acuérdate de preparar bien tu neceser de viaje, no llevar más ropa de la necesaria, el calzado… y asegúrate de que el peso de todo no excede lo permitido si tienes intención de facturar en el aeropuerto.
  • Organiza bien tu tiempo en el lugar de destino: un viaje es una oportunidad magnífica para conocer nuevos rincones del mundo. Pero recuerda que descansar es importante durante las vacaciones. Puede ocurrir que querer ver absolutamente todo lo que un lugar puede encerrar (museos, monumentos, restaurantes, rutas, etc.), resulte estresante. Si detectas que no vas a contar con el tiempo suficiente para poder ver todo lo que desearías de una forma cómoda, sé selectivo. Mejor ver menos pero a fondo y con tiempo de disfrutarlo, que ver más pero deprisa y a medias.
  • Un seguro de viajes puede ayudarte ante un contratiempo: debes saber por qué es importante contratar un seguro de viaje. Aunque no es lo habitual, pueden ocurrir contratiempos: un accidente, una pérdida de equipaje, una enfermedad, un robo… Contar con un seguro de viajes puede ayudarte a que cualquier contratiempo se solucione más rápidamente y puede lograr que te sientas amparado contando con una compañía que se encargue de los trámites más engorrosos de manera eficaz. En este sentido, el seguro de viajes puede ser una herramienta clave para preparar un viaje largo sin estrés. Contando con él, podrás viajar más tranquilo sabiendo que si algo ocurre, tendrás ayuda.