Cuidar de nuestra salud mental debe ser tan importante como el cuidado de nuestra salud física. De hecho, muchas enfermedades y dolencias físicas pueden tener su origen en una mala salud mental.

El estrés, la depresión, la irritabilidad… son sentimientos que pueden aflorar por diferentes motivos. Uno de los más comunes es rodearnos de personas tóxicas.

Una persona tóxica es aquella que irrumpe en nuestras vidas, ya sea en el ámbito laboral, familiar o de pareja, e influye de manera negativa en nuestra manera de percibir y vivir nuestra realidad.

Somos nosotros las que les abrimos las puertas de nuestra vida y les dejamos entrar, casi sin darnos cuentas. Las personas tóxicas suelen inyectar su negatividad de manera gradual, sin que seamos conscientes de ello, pero lo cierto es que llega un momento en el que percibimos que algo nos está haciendo sentir mal, sin llegar a detectar, en la mayoría de las ocasiones, el motivo.

Solemos pensar que somos nosotros los que estamos generando la ansiedad que sentimos. Y en cierto modo, es así, porque aunque sea la persona tóxica la que traslada su negatividad a nuestras vidas, somos nosotros y sólo nosotros los que estamos permitiendo que lo haga.

La inteligencia emocional es una herramienta clave para lidiar con las personas tóxicas. Hay que lograr detectar de qué manera nos está influyendo de forma negativa, por qué nos hace daño, y a partir de ahí trabajar en ello. Hay que intentar expulsar de nuestras vidas a las personas tóxicas, pero es posible que en muchas ocasiones no sea posible dejar de verlas. En ese caso, debemos trabajar nuestra inteligencia emocional para lograr que sus actos no influyan en nuestros sentimientos. Es decir, aunque estén ahí, debemos construir un muro que no les permita pasar más allá.

Lidiar con compañeros de trabajo difíciles, jefes complicados, parejas manipuladoras, padres controladores… la toxicidad puede aparecer disfrazada de diversas formas y roles. Tener claro lo que queremos, ser emocionalmente fuertes y defender nuestros valores con seguridad, nos permitirá no tener miedo ni sentirnos culpables al decir ‘NO’ a estas personas.

Es posible que ante la influencia de una persona tóxica, tu ánimo y tu autoestima haya decaído tanto que no te encuentres con fuerzas para combatirlas. En este caso, no dudes en recurrir a la ayuda de un especialista para que elimine los miedos y las barreras que nos impiden luchar contra las personas que nos hacen daño.