Uno de los principales problemas nutricionales con los que se encuentran la mayoría de los dietistas, es el consumo excesivo de azúcar de muchos de los pacientes a los que tratan.

Controlar el consumo de azúcar es más complicado que cambiar los terrones del café por sustitutivos del azúcar o regular el consumo de refrescos azucarados.

El azúcar está presente en muchísimos productos que consumimos cada día y no somos consciente de ello. ¿Sabrías decir cuánto azúcar tomas de verdad? La cantidad, tras realizar un análisis exhaustivo, te sorprendería.

No ser conscientes de la cantidad de azúcar que contienen muchos productos hace que su consumo aumente de manera exponencial, algo que resulta muy perjudicial para la protección de nuestra salud.

El autocontrol es la única manera de reducir el consumo excesivo de azúcar. Este no debe suponer más del 10% del aporte calórico diario, según indica la Organización Mundial de la Salud.

Por lo tanto, no debemos excedernos en el consumo de más de 50 gramos de azúcar diaria. Pero un reciente estudio que ha analizado el consumo de alimentos de la población adulta en Europa, ha revelado que la realidad dista mucho de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

A la constante publicidad de alimentos poco saludables que incentivan el consumo de los mismos, hay que añadir la desinformación sobre la cantidad de azúcar que contienen los productos  de los que cada día podemos disponer en establecimientos. Azúcar que consumimos sin saberlo.

Además, el azúcar es un componente adictivo que hace difícil el control de su consumo.

La población adulta europea sobrepasa en más de un 100% la recomendación de la Organización Mundial de la Salud y sólo consume de manera consciente un tercio de ese azúcar (en forma de terrones de azúcar o refrescos y zumos azucarados). Es decir, si eliminásemos de la dieta ese azúcar, aún estaríamos consumiendo una gran cantidad contenida en otros alimentos.

Es importante que nos fijemos en el etiquetado de los productos que adquirimos y que hagamos un cálculo del consumo diario de azúcar que ingerimos para tratar de reducirlo. Hazlo y te aseguramos que te sorprenderás de la gran cantidad de azúcar que estás consumiendo sin saberlo.

También sería necesario un control más estricto de la composición de los alimentos destinados a la venta para su consumo y una reducción de la cantidad de azúcar que contienen.