En alguna ocasión, los expertos han advertido sobre los peligros de la sobremedicación y cómo esta puede afectar a nuestra salud.

Un reciente estudio de la Universidad de Texas ha aportado más luz sobre este tema. En concreto, han centrado sus investigaciones en los riesgos del uso excesivo de antibióticos.

El descubrimiento que han hecho ha sido posible con un experimento llevado a cabo con abejas. Aplicaron a algunas un antibiótico común y pudieron observar cómo estas mermaban a la mitad su posibilidad de sobrevivir una semana más en comparación con las abejas no tratadas con este tipo de medicamento. Dos tercios de las abejas no tratadas con antibiótico, sobrevivieron, mientras que tan sólo un tercio de las abejas a las que se las había suministrado antibiótico lograron sobrevivir.

El motivo de este hecho radica en que los antibióticos administrados, eliminaron una serie de bacterias intestinales naturales muy saludables para las abejas y que resultaban una defensa natural contra las bacterias más peligrosas. El abuso del antibiótico provocó la eliminación de estas bacterias ‘buenas’ y por lo tanto el aumento de la probabilidad de que las abejas enfermasen con más facilidad.

La función del conjunto de microbios intestinales que de manera natural están presentes en el intestino de las abejas es muy comparable a la del microbiomia intestinal de los humanos. En ambos casos, estos microbios inmunizan y trabajan para proteger la salud.

Por este motivo los expertos aconsejan el uso moderado de los antibióticos. Es frecuente, por ejemplo, escuchar cómo algunas personas aconsejan a otras que comunican que padecen gripe, que se mediquen inmediatamente con un antibiótico, cuando el virus de la gripe no se combate con antibiótico. Falsos mitos sobre la gripe y otro tipo de enfermedades, hacen que en el ideario popular se instalen ideas erróneas sobre el uso del antibiótico.

Los investigadores están convencidos de que el mismo efecto negativo que provoca el abuso de antibiótico en las abejas, perjudica también a los seres humanos. Por este motivo ponen el punto de mira sobre los peligros de la automedicación y el abuso de ciertos medicamentos.

Antes de decidir por uno mismo la ingesta de cualquier tipo de antibiótico, lo más recomendable es consultar primero con un profesional de la salud que estudie nuestra situación y que, tras un chequeo exhaustivo, decida si recetar o no dicho medicamento.