La alimentación de tu mascota debe estar siempre en primer plano, pues de ello dependerá su desarrollo físico y mental, y su salud. El alimento debe cubrir todas sus necesidades nutricionales: minerales, vitaminas, proteína y un poco de carbohidratos. Sin embargo, hay que tener cuidado con lo que damos de comer a nuestros animales, porque también podemos encontrar alimentos tóxicos para mascotas.

Entre los alimentos ‘súper prohibidos’ para mascotas se encuentra el chocolate, que contiene un componente muy tóxico para perros: la teobromina, ya que no pueden metabolizarla. Su toxicidad depende del tamaño del animal y la dosis ingerida, en cualquier caso, un consumo excesivo de teobromina puede provocar una aceleración de su ritmo cardíaco, nerviosismo, vómitos, diarrea e incluso la muerte del animal.

Tampoco arriesgues la salud de tu mascota dándole leche, pues la mayoría de los animales son intolerantes a la lactosa. Es decir, no están adaptados para digerirla adecuadamente.

Ahora que llegan las fiestas navideñas, no cometas la locura –o dejes que lo hagan- de dar alcohol a tu mascota, sus consecuencias pueden ser irreparables. El alcohol en mascotas, como en los humanos, perjudica la salud de tu mascota, ya que deprime las funciones cerebrales y puede provocar un coma en el animal. Tampoco debes darle cafeína, ya que su efecto estimulante se potencia en el animal y en pocas horas puede causar vómitos, hiperactividad, ansiedad, taquicardia, deshidratación…

Otro “comestible” peligroso para las mascotas son los huesos, que pueden llegar a provocar lesiones en la boca, dientes rotos, hemorragias graves en el recto o incluso quedarse atrapados en el estómago.

Igualmente, no debes darle restos de comida, jamón u otras carnes saladas y condimentadas, ya que su alto nivel de grasa o sal puede generar en tu mascota dolor o irritación gastrointestinal.

Otros alimentos tóxicos para mascotas son el ajo y la cebolla, el aguacate y las uvas (que pueden causar graves daños en el hígado y el riñón).

También quedan prohibidas las patatas que contienen oxalatos, unos ácidos que alteran el sistema digestivo y el tracto urinario de los animales.

Recuerda también que su comida no debe estar expuesta a cambios bruscos de temperatura; y no olvides que prevenir es mejor que lamentar. Si quieres proteger la salud de tu mascota, limita su alimentación a alimentos que el veterinario te haya recomendado.