Los gatos son animales muy inteligentes y astutos, y aunque no lo creas son capaces de intuir y captar las emociones de las personas, sobre todo la de sus dueños y en algunas situaciones pueden padecer estrés al igual que los seres humanos.

Los felinos domésticos son bastante empáticos con sus amos y es que si ven que estos no están alegres se vuelven más cariñosos y hacen todo lo posible para darles apoyo y buenas vibraciones.

La mayor prueba de que los gatos sienten emociones y las perciben se puede observar en el contexto de la maternidad.

Son muchos los estudios que han comprobado que la personalidad del propietario y el bienestar de sus gatos y sus paralelismos con la relación padres-hijos.

Son muy curiosos los resultados obtenidos en una investigación que ha sido llevada a cabo por la Universidad de Lincoln y la de Nottingham Trent sobre la relación entre ambas personalidades, la felina y la humana.

La inestabilidad emocional de los padres llamado también neuroticismo, se ve reflejada de manera negativa en sus progenitores. De igual manera los gatos lo sienten y les afectan. Incluso, según los resultados, es más alto el grado de inestabilidad emocional en las personas que tienen un gato como mascota doméstica.

Y viceversa, la convivencia con nuestra mascota nos proporciona beneficios saludables y supone una mejora en nuestra calidad de vida y bienestar, sobre todo las personas con problemas de salud. En el caso de que tengas una mascota y necesites consejos sobre su bienestar no dudes en contactar con unos servicios veterinarios que puedan indicarte como actuar en cada situación.