La electrificación, los coches autónomos y la conectividad están cambiando el futuro del automóvil tal como lo conocemos, pero los sistemas avanzados de asistencia al conductor https://seguros.elcorteingles.es/coche

 

(ADAS) son muchas veces auténticos ángeles de la guarda en las carreteras.

 

Desde el gigante General Motors han afirmado que no tienen ninguna duda de que la industria del sector va a cambiar más en los próximos diez años que en los últimos cincuenta.

 

Los sistemas avanzados de asistencia al conductor es una terminología que puede sonar futurista, pero cualquiera que haya conducido un coche fabricado en los últimos 30 años se habrá beneficiado de esta tecnología, como los frenos ABS o los sistemas de control de tracción ESP, que llevamos tanto tiempo escuchando y conociendo, que ya nos parecen antiquísimos.

Básicamente, los ADAS  están diseñados para hacer que los vehículos sean más seguros y fáciles de conducir, y el uso de la tecnología se ha vuelto algo totalmente normal y común en la mayoría del parque móvil de cualquier país.

 

Pero a medida que la ciencia evoluciona, también lo hace la capacidad de los sistemas ADAS y las nuevas funcionalidades van a revolucionar la forma en que conocemos la conducción.

Este mercado está listo para crecer. Algunos expertos pronostican que aumentará alrededor de un 30% en pocos años, con ingresos globales aproximados de cincuenta mil millones de dólares.  Empresas que no tienen presencia actualmente en el sector de la automoción ya están desarrollando activamente tecnologías para poder jugar su papel en esta revolución y poder acceder a su trozo de pastel.

 

Los ADAS ahora y en el futuro

Solo uno de cada cuatro conductores que tienen ADAS en su coche realmente conoce lo que son capaces de hacer, y entender los diferentes sistemas puede ser complicado -o muchas veces, activarlos de manera consciente, ya que hay un montón de prestaciones que no se utilizan por desconocimiento del propio conductor.

Desde el control de punto ciego hasta el frenado automático de emergencia, la asistencia para mantenerse en el carril o el control de la presión de los neumáticos, cualquier automóvil nuevo que compremos hoy tendrá instalado algún tipo de ADAS.

La mayoría de las veces, ni siquiera sabemos que están ahí, la tecnología funciona en un segundo plano para actuar como un copiloto invisible en la carretera. Los sistemas más avanzados no solo pueden detectar un problema, sino que también nos ayudarán activamente a evitarlo, y en un futuro no muy lejano, serán el epicentro de los coches autónomos.

 

Lo siguiente que conseguirán los ADAS casi parece ciencia ficción. Diferentes casas de automoción están trabajando en sistemas de control que podrán detectar si el conductor se queda dormido al volante  o si está afectado por el alcohol o las drogas. O sus vehículos serán capaces de aparcar y salir de un estacionamiento, por ejemplo, sin conductor.

Algunos coches incorporan una cámara de visión nocturna instalada para identificar objetos en la carretera cuando está oscuro y, aunque esta tecnología existe en modelos de alta gama de las marcas más punteras desde hace una década, demuestra que incluso los sistemas más sofisticados se están filtrando en los coches más asequibles.

 

Navegación inteligente

Ya se está desarrollando la próxima generación de mapas; incluso los sistemas inteligentes que pueden rastrear las marcas de los carriles para mantenernos dentro del carril pueden verse afectados por unas condiciones climáticas adversas. Ahora se está evolucionando en estos campos para que incluso con mucha lluvia o circulando bajo una tormenta, los nuevos datos de los mapas ayuden al vehículo a permanecer seguro en el centro del carril.

Los futuros mapas también mostrarán las marcas de los carriles en la pantalla de visualización frontal o de navegación de tu coche, lo que te permitirá ver hacia dónde te diriges incluso si la carretera está cubierta de nieve. La tecnología de mapeo moderna ya nos ayuda a tomar la ruta más corta o rápida, entre otras, y ahora también permitirá escoger la más económica, lo que nos ahorrará combustible.

 

Un conocido fabricante de neumáticos anunció recientemente que los camiones equipados con una tecnología que funciona con este tipo de mapas y utiliza datos como la geometría de la carretera para proporcionar una solución eficiente, han ahorrado más de mil millones de litros de diésel y casi tres millones de toneladas de CO2.

 

Pequeños gestos que ayudarán no solo a los conductores, sino al medio ambiente.