En marzo de 2013, la Dirección General de Tráfico puso en marcha la implantación del radar Pegasus, un detector aéreo destinado a la vigilancia de todos los infractores que sobrepasasen la velocidad permitida al volante.

Este helicóptero, equipado con radar, supuso en su momento una polémica debido al coste que conllevó su implantación. Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados, ya calculó entonces que un vuelo de dos horas de este helicóptero radar podría llegar a costar alrededor de 1.500 euros. Pero lo cierto es que, hasta el momento, su efectividad a la hora de detectar a infractores ha sido infalible.

La implantación del radar Pegasus supuso una gran novedad dentro del sistema de radares fijos y móviles ya existentes. Pegasus no puede ser detectado por los sistemas antirradares, ya que alcanza volando una altitud de 300 metros y, además, es capaz de captar velocidades de hasta 360 km/h.

En el momento de la implantación del radar Pegasus y tras seis años de desarrollo de la sofisticada herramienta por parte de fabricantes y diseñadores canadienses y españoles, su uso se estrenó coincidiendo con la Operación Salida de Semana Santa del año 2013.

El radar Pegasus cuenta con dos cámaras, una de seguimiento que capta la velocidad del vehículo y otra que, mediante un teleobjetivo, es capaz de leer la matrícula a gran distancia e incluso de mostrar de forma clara y nítida a un conductor utilizando su teléfono móvil o realizando cualquier acción que le distraiga.

En el momento de la implantación del radar Pegasus, la Dirección general de Tráfico ya anunció que la flota de helicopteros equipados con este sistema aumentaría, como así ha sido. De hecho, un año más tarde, coincidiendo con la Operación Salida de Semana Santa de 2014, se presentó un nuevo modelo de radar Pegasus.

La implantación del radar Pegasus no sólo ha supuesto una innovación en el sistema de detección de infracciones. También ha generado cambios sorprendentes en las conductas de compradores de autos. La prueba está en que, a finales de 2013, se detectó un notable aumento de venta de vehículos descapotables. El motivo: el conductor podría visualizar mejor la presencia del radar Pegasus en el cielo.

Artículo patrocinado por Fénix Directo