La principal función tanto del parabrisas y como del resto de cristales de un vehículo es proporcionar una correcta visibilidad al volante por dos motivos. El primero es por la propia seguridad para el conductor, ya que el 90% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la vista. Y el segundo, para las cámaras de los sistemas de asistencia al conductor (ADAS), que suelen estar ubicadas en la parte superior central del parabrisas, a la altura del espejo retrovisor interior.

Llevar el parabrisas roto o sucio entorpece la visión de ambos e incrementa el riesgo de sufrir un accidente. De hecho, esta es la razón por la cual la mayoría de las multas relacionadas con las lunas están relacionadas con la visibilidad.

Según indica el Artículo 19 del Código General de Circulación “la superficie acristalada del vehículo deberá permitir, en todo caso, la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circule sin interferencias de láminas o adhesivos”. Y añade que “queda prohibida, en todo caso, la colocación de vidrios tintados o coloreados no homologado” y “el conductor de un vehículo está obligado a mantener el campo necesario de visión”.

En virtud del artículo 84 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, los agentes de tráfico podrán inmovilizar el vehículo si este presenta “deficiencias que constituyan un riesgo especialmente grave para la seguridad vial”, como puede ser un parabrisas dañado.

Así mismo estipula que "si el vehículo está provisto de un parabrisas de dimensiones y forma tales que el conductor, desde su puesto de conducción, no pueda ver normalmente la vía hacia delante más que a través de los elementos transparentes de dicho parabrisas, deberá estar provisto de dispositivos limpiaparabrisas y lavaparabrisas".

Tal y como citan desde la DGT las siguientes situaciones son objeto de sanción de hasta 200 euros, sin pérdida de puntos:

  • Circular con el parabrisas o el resto de los cristales con daños o roturas que dificulten una correcta visibilidad.
  • Conducir con el parabrisas o el resto de los cristales con una capa de suciedad o de hielo que dificulte una correcta visibilidad.
  • Circular con el parabrisas o el resto de los cristales con láminas, adhesivos, cortinillas u otros elementos no autorizados que dificulten una correcta visibilidad. Además, la pegatina de la ITV ha de ir en el ángulo superior derecho del parabrisas y la del distintivo ambiental de la DGT, en la esquina inferior derecha, en ambos casos por su cara interior.
  • Circular con un soporte para el teléfono móvil que vaya adherido al parabrisas en una zona que dificulte una correcta visibilidad.
  • Llevar un laminado o tintado incorrecto también puede ser motivo de sanción, con una multa de 200 euros sin retirada de puntos en tres casos distintos: Uno, si se utilizan láminas adhesivas o cortinillas sin llevar dos espejos retrovisores exteriores. Dos, utilizar vidrios tintados o coloreados no homologados. Y tres, al utilizar vidrios tintados o coloreados en las ventanillas delanteras (con excepción de personas que sufren lupus u otra enfermedad especialmente sensible a los rayos del sol, así como vehículos oficiales o de usuarios protegidos).
  • Además, nos pueden multar con 80 euros, sin retirada de puntos, por llevar las escobillas de los limpiaparabrisas gastadas y que no cumplan con su función. Por ejemplo: si se están produciendo precipitaciones intensas y los limpiaparabrisas no funcionan, o su funcionamiento es muy deficiente nos podrán llegar a inmovilizar el vehículo por este motivo, aunque nos parezca exagerado.

Para que no te suceda nada malo, lo mejor es tener un buen seguro de coche que te cubra antes cualquier incidencia. No dudes en consultarnos.