Los hogares españoles en la época de nuestros abuelos, conservan muchos objetos típicos que sin duda son verdaderas reliquias ‘made in Spain’.

Cuando entras en sus casas el ambiente te embriaga a recuerdos y momentos de la historia que te hacen por un momento olvidarnos del estrés de la gran ciudad. Y muchas veces seguro que te has preguntado, ¿Cómo podían vivir así, sin la tecnología ni los avances que hay ahora?

Hoy queremos rendir homenaje a esos objetos:

  1. La vajilla Duralex.

De color caramelo y de color verde botella, un clásico indispensable que protagonizaba las comidas familiares. Sin duda, un juego de platos y vasos con un poder sobrenatural: eran indestructibles a cualquier caída.

  1. Tapetes de punto para los muebles.

Este objeto si que me parece curioso. ¿Qué moda es esa de poner tapetes encima de los muebles? ¿Era quizás para protegerlos del frío en invierno? Quizás esta sea una explicación de por qué tu abuela te dice que siempre te abrigues.

  1. Envoltorio de plástico en el mando de la tele.

Sin duda, un elemento imprescindible para cubrir el mando a distancia por aquella época. Supuestamente el envoltorio se ponía para protegerlo de caídas, líquidos y demás fenómenos que quisieran atacar al mando de la tele.

  1. El cubre WC.

Imposible olvidarnos del paño de ganchillo que recubría la taza del WC.

  1. El hule de la mesa de la cocina.

Este mantelito de plástico en verdad se sigue usando en muchos hogares españoles. Una buena idea para proteger la mesa y mantenerla siempre camuflada.

  1. Recuerdos de comuniones, bodas y bautizos.

La casa de nuestros abuelos parece un verdadero museo familiar. En la entrada, el comedor, salón y habitaciones puedes encontrar desde una foto en blanco negro hasta la foto de tu primera comunión.

  1. La estufa y el brasero de gas.
  2. Muñecas de porcelana que dan mucho miedo.
  3. La falda de la mesa camilla.

Es cierto que esa faldilla tenía poderes. Si te tapabas con ella era imposible salir de ahí.

  • Algún objeto de recuerdo.

Normalmente era “Yo estuve en Benidorm”, pero era posible encontrar ceniceros, tazas, camisetas o postales con esta temática.