España, poco a poco trata de parecerse cada vez más a otros países en lo que a políticas de trabajo se refiere. Actualmente, la crisis sanitaria generada por el Covid-19 ha provocado que el trabajo conocido hasta ahora, ir todos los días a la oficina, cambie limitándose el desplazamiento de los trabajadores para evitar contacto.

Por ello, hace unos días entró en vigor la nueva regulación del teletrabajo, aprobada en Consejo de Ministros. Se trata del real decreto-ley 28/2020 de trabajo a distancia, con las normas que regirán el teletrabajo en España. El objetivo, según se recoge en la exposición de motivos, es proporcionar "una regulación suficiente, transversal e integrada en una norma sustantiva única que dé respuestas a diversas necesidades, equilibrando el uso de estas nuevas formas de prestación de trabajo con un marco de derechos que satisfagan, entre otros, los principios sobre su carácter voluntario y reversible o el principio de igualdad de trato en las condiciones profesionales".

 

El real decreto-ley fija la necesidad de firmar un acuerdo con el empleado que vaya a trabajar a distancia más del 30 % de la jornada semanal durante un periodo de tres meses y obliga al empresario de pagar los gastos en los que pueda incurrir el empleado. Las empresas deberán recoger la ley en un convenio o acuerdo colectivo en un plazo de un año o en un máximo de tres años, en caso de así acordarlo con los representantes de los trabajadores.

 

¿Qué control tendrá la empresa?

Se acordarán "las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control" para verificar que el trabajador cumple con sus obligaciones, "incluida la utilización de medios telemáticos". Sin embargo, también se recoge el derecho a la intimidad y a la protección de datos, por lo que las empresas "deberán establecer criterios de utilización de los dispositivos digitales respetando, en todo caso, los estándares mínimos de protección de su intimidad" y no podrán exigir instalar programas o aplicaciones en dispositivos personales del empleado.

 

¿Pueden imponerme el teletrabajo?

Será de carácter voluntario para el trabajador y para la empresa, tendrá carácter reversible y requerirá de un acuerdo por escrito firmado. La negativa del trabajador a desempeñar sus tareas a distancia, el ejercicio de la reversibilidad al trabajo presencial y las dificultades para desarrollar su labor fuera del centro de trabajo que se deban exclusivamente al cambio en la modalidad de trabajo "no serán causas justificativas de la extinción de la relación laboral ni de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo".

 

No solo por el coronavirus, sino, que muchas empresas han comenzado a liberar horarios y a ser más flexibles apostando por la productividad del trabajador (sea donde sea) y por facilitar la vida personal y laboral de todas las personas que forman parte de la organización.

Por otro lado, gracias a Internet, son cada vez más los puestos de trabajo que pueden realizarse desde casa o incluso desde cualquier parte del mundo, ya que únicamente se necesita conexión y las aplicaciones o herramientas digitales necesarias. Está claro que siempre habrá oficios que requieran permanecer físicamente en el puesto y gente que prefiera acudir a un punto de trabajo diariamente para desconectar del hogar.

 

¡A continuación os mostramos cuáles son las ventajas y desventajas del teletrabajo! 

 

Ventajas del teletrabajo:

Autonomía.

Probablemente es la ventaja más evidente del teletrabajo. La libertad para organizar el tiempo que se dedica al trabajo aumenta, lo que conlleva disponer de más espacio para disfrutar de otras facetas de la vida -que también las hay- como las aficiones o las amistades.

Para muchas personas, el teletrabajo puede suponer una ocasión única para conciliar la vida profesional con la familiar, algo que puede resultar de enorme valor.

Dicha autonomía puede permitir también utilizar formas mixtas de teletrabajo, como por ejemplo iniciar la jornada laboral en casa y desplazarse al puesto de trabajo en horarios en los que el tráfico esté menos congestionado; o también situar tu centro de trabajo en distintos lugares (un aeropuerto, un parque, o incluso la playa del anuncio).

 

Ahorro en desplazamientos.

En grandes ciudades, trasladarse al centro de trabajo puede consumir varias horas cada día. Al no tener que desplazarse al lugar de trabajo, se ahorra una gran cantidad de tiempo que se puede dedicar a otros menesteres. Además, se economizan gastos derivados del desplazamiento -como ya sabrás, tanto el vehículo privado como el transporte público cuestan dinero-, se reduce el estrés y se contamina mucho menos. Tu bolsillo, tu salud y el planeta te lo agradecerán.

 

Mejorará la opinión del trabajador respecto a la empresa.

Dado que el trabajo a distancia origina una serie de importantes ventajas, lo normal es que ello influya en la valoración que el empleado haga tanto de la empresa como de su puesto de trabajo. Un trabajador que sepa que podrá tener disponibilidad para ocuparse de su familia si surge algún imprevisto, lo tendrá muy en cuenta a la hora de valorar sus condiciones de trabajo.

- Puede aumentar la productividad.

Las ventajas que ofrece el teletrabajo deberían mejorar el estado de ánimo, lo que podría generar un aumento de la productividad si el trabajo a distancia se estructura con sentido. Aunque no es una regla estricta, el teletrabajo encontrará frecuentemente su mejor hábitat en el trabajo por objetivos, por lo que trazarlos bien puede suponer un aumento importante en el rendimiento.

 

Reduce costes en infraestructura.

Tanto el dinero dedicado al espacio de trabajo en la empresa como otros gastos que vienen asociados al trabajo presencial -consumo de electricidad, calefacción, equipos informáticos, etc.- se verán reducidos.

 

Permite integrar a personas con discapacidad.

Esta es otra ventaja que merece ser tenida en cuenta. Las personas que tienen en contra dificultades para desplazarse al centro de trabajo podrían ver en el teletrabajo una oportunidad de la que tal vez no hubieran dispuesto hace sólo unos años. En muchas ocasiones, estas personas serán una gran aportación para la empresa.

 

Atrae más talento.

Facilitar el trabajo a distancia hará que el puesto de trabajo sea más valorado en general, y puede conseguir que gente que difícilmente trabajaría en la empresa -por ejemplo porque resida en una población lejana al centro de trabajo- lo haga encantada.

 

➔ Desventajas del teletrabajo:

A veces no resulta fácil desconectar.

Juntar en un mismo espacio el trabajo y la vida personal puede dificultar la separación entre lo uno y lo otro. Por eso, y para no acabar derramando la sopa encima del ordenador, es mejor dedicar un lugar determinado dentro de la casa para el trabajo -una “minioficina”- y marcarse horarios.

- Puede descender el rendimiento laboral.

Según las características de la actividad, el control de la cantidad y calidad del trabajo puede ser difícil de llevar a cabo, por lo que la productividad, al igual que podría subir, también podría descender.

 

El trabajador podría identificarse menos con la empresa.

Al trabajar a distancia, el empleado puede sentirse ajeno al equipo, lo que conlleva una menor compenetración con los objetivos del negocio. No obstante, existen métodos para contrarrestar este problema e integrarle en el grupo. Sé imaginativo.

 

Se generan algunos gastos para el trabajador.

Una parte de los gastos que ahorra la empresa -no necesariamente todos- se pueden ver desplazados hacia el trabajador. Por ejemplo, es probable que gaste más dinero en calefacción o en electricidad.