A diario, aunque menos que antes, utilizamos diferentes instrumentos de escritura, ya sean bolígrafos, rotuladores, marcadores, etc.

Cuando estos se acaban o se secan ni se nos pasa por la cabeza, ¿Los bolis se reciclan?, ¿Qué hago con ellos? Simplemente los tiras a la papelera más cercana que tienes o directamente lo dejas en el cubilete de bolígrafos, aunque ya no sean útiles.

Si pensamos lógicamente los tiraríamos a un contenedor de plástico amarillo ya que su composición en mayoritariamente plástico, pero estaríamos cometiendo un error porque estos productos no son envases, además de contener partes de metal y otros materiales.

Otra opción, aunque no mayoritariamente, se nos puede ocurrir almacenarlos en una caja y cuando esté llena acudir a un punto limpio, ya que sería mucho más correcto que echarlos a la basura directamente.

Pero esta elección no garantiza que se vayan a tratar adecuadamente, solamente nos asegura que se separan del resto de residuos.

La organización TerraCycle está eliminando la idea de basura reciclando lo no reciclable. Esta empresa, además de comprometerse con la sociedad para conseguir un mundo más limpio y sano, ofrece una gama de programas gratuitos que son financiados por empresas concienciadas con el medio ambiente, así como soluciones de reciclaje disponibles para comprar para casi todos los tipos de residuos.

Hasta la fecha, más de 202 millones de personas están recogiendo en 21 países y se han recogido miles de millones de piezas de residuos, aumentando más de 44 millones de dólares para obras sociales en todo el mundo.

¿Te apuntas?