Uno de los momentos más temidos en miles de hogares es aquel en el que se recibe, ya sea mediante factura en papel o digital, el importe del gasto eléctrico generado.

No es de extrañar. FACUA-Consumidores en Acción ha puesto el foco sobre las políticas energéticas del gobierno tras analizar la constante subida que la factura de la luz ha registrado en medio año hasta alcanzar un incremento de casi un 25%, que traducido en dinero equivale a casi 15 euros más en la factura mensual.

Ya en diciembre del año 2015 la factura de la luz había alcanzado los 76, 81 euros (dos euros más que el importe que ha alcanzado a finales del 2016). A pesar de las bajadas que se registraron los siguientes cuatro primeros meses del año 2016, estas no han sido suficientes para hacer frente a la enorme subida del 16% registrada en los tres últimos años de legislatura. 74,78 euros es el importe de la factura de la luz registrado en el mes de octubre de este año.

Parece que las previsiones antes del verano que hablaban de una subida de la luz de 5 euros anuales a partir de junio se han hecho más que realidad.

FACUA ha efectuado el cálculo a partir del análisis de contadores  sin tarificación por hora, recordando que cuando el precio se computa por hora, este puede incluso aumentar aún más.

Tras este estudio FACUA denuncia la especulación de las grandes empresas dentro del mercado eléctrico como causa principal del aumento de la tarificación de la luz.

La falta de protección de los gobiernos pertinentes hacia las personas más desfavorecidas es otro de los puntos que subraya la asociación de consumidores responsable de este estudio.
FACUA reclama una revisión de la política energética imperante en nuestro país y ve necesario el diálogo y el acuerdo entre los gobernantes y las empresas implicadas para que tomen conciencia de la situación del consumidor.

La llamada pobreza energética es un drama en nuestro país que viven miles de familias y que FACUA considera que hay que poner freno de inmediato.

La temida y elevada factura de la luz no puede ser un motivo para no poder vivir tranquilos en nuestro hogar. Los cortes de suministro de luz debido al impago propiciado por la imposibilidad de asumir tan elevados costes, deben cesar sobre todo en los meses de más frío.