Viernes, sábados y domingos son los días que más aparecen en esta lista. No por nada, sino porque es el momento en el que más disfrutamos de nuestro hogar. Aun así, debemos tener los sentidos alerta y saber disfrutar también de nuestra pequeña fortaleza los días de diario. ¡La vida es eso! No esperes lo que pueda llegar el fin de semana y empieza a disfrutar también los lunes, martes... Las cosas pequeñas son las que nos dan la felicidad. Por ejemplo:

  • Viernes, última hora de la tarde, llegas a casa, hace frío fuera, mañana no madrugas y te espera un finde de relax. ¡Eso es felicidad amigos!
  • Es un tópico, pero que la lluvia suene fuerte cuando estamos en la cama es un verdadero placer.
  • El olor a café recién hecho. Mucho más si tenemos visita.
  • La sensación después de una jornada de limpieza profunda. Te sientas, te relajas, miras a tu alrededor y todo está limpio y ordenado. ¿Cuánto durará? No estropees el momento, disfrútalo.
  • Darte un baño caliente, ponerte un pijama limpio y abrir la cama con sábanas recién puestas. ¡Esto es un verdadero lujo y no la alta costura!
  • Cuando preparas una cena o comida especial porque te apetece y luego lo único que tienes que hacer es relajarte. ¡Disfrutar del placer de cocinar difiere mucho de cocinar con prisa!
  • Cuando ni te falta, ni te sobra luz natural. ¡Perfecto!
  • En verano, ventana abierta, cierta brisilla que te hace taparte un poco. ¡Qué placer!

Solo tienes que llegar a casa y disfrutar, tener tu casa asegurada siempre puede ayudarte a que no tengas problema de disfrutar estos momentos tan únicos que todos queremos tener.