Programas de decoración, los vemos todos, todos y todos. Hasta aquellos que recogen muebles de mercadillos antiguos y los restauran con la técnica de chalk paint, ¡nos encanta!

Pero, ¿por qué nos encantan si la mayoría son iguales? ¿Por qué casi todas las reformas tienen aspectos comunes? Estos americanos, siempre persiguiendo la elegancia europea… Seguramente la respuesta sea que a todos nos gusta “cotillear” un poco en las casas ajenas, ver como viven los demás o, simplemente, nos gustan las reformas y el mundo de la decoración y de eso, estos programas, ¡tienen mucho!

¡Ojo! También sirven para soñar mientras nos damos cuenta de que nosotros jamás tendremos las maravillosas vistas de Canadá o Norteamérica…

Entonces, ¿qué elementos son INDISPENSABLES para que un buen programa de decoración triunfe en TV? 

  •  Todos instalan un nievo suelo laminado en un abrir y cerrar de ojos. ¿Nadie quiere suelo radiante, mármol o azulejo? Es la era de la madera y sucedáneos está claro, pero, ¿todos los participantes tienen los mismos gustos?
  • Puertas francesas para salir al jardín. ¿Por qué esa obsesión? Son maravillosas, quedan muy bonitas, pero, ¿cómo son de seguras? ¿No se barajan otras alternativas?
  • Las escasas cifras de robos en los hogares tienen que ver con el punto anterior. ¿Por qué nadie tiene rejas? En España son un elemento casi indispensable.
  • Cocina abierta para poder ver a los niños, pero, ¿qué pasa con los humos? O peor, ¿qué pasa con la privacidad? Esos niños, un día tendrán 16 años y estarán con su primer amor viendo una película en casa, mientras… ¿tú cocinas o bajas a por un vaso de leche?
  • ¿Son todos millonarios? Hablan de millones de dólares como nosotros de un puñado de euros. No es el mismo valor, pero… nos ponen los dientes un poco largos…
  • ¡AMIANTO, O NO! Como la casa sea del siglo pasado, la cosa se va a poner un poco cruda.
  • ¿Por qué solo reforman las plantas bajas y nunca dormitorios? Básicamente tiran paredes, recolocan y amplían la cocina, ponen una ISLA muy importante, ventanas, fachada y chimenea de gas, pero arriba, nada de nada.
  • Todo eso dura entre cinco y ocho semanas. ¡Y siempre sobra dinero del presupuesto!
  • Por no hablar de las neveras… ¡no cabrían en nuestras cocinas!

En fin, la verdad es que esos dueños felices nos dan un poco de envidia. ¿Nos mudamos?