Si te identificas con la anterior afirmación, seguramente sufras una adicción severa a  viajar:

¿Verdad que es como si hubiera salido de tu boca? ¡No te asustes! Ojalá todas las enfermedades fueran como esta adicción.

Lo que sí debería asustarnos es otro tipo de obsesión patológica relacionada con viajar y trasladarse de un lado a otro que no es tan sana como nuestra obsesión por viajar. Que quede claro que viajar es maravilloso y siempre lo recomendaremos pero hay quien utiliza el siguiente término de forma equivocada ya que supone algo verdaderamente grave.

La dromomanía se trata de un síndrome que sufren aquellas personas que no son capaces de permanecer en un sitio y que siempre están trasladándose o yendo de un sitio a otro de manera obsesiva. Además, no tiene cura. En España hay un caso bastante reconocido, se trata de un hombre que lleva viajando desde los 13 años y ahora, a sus 61 años se dispone a dar la octava vuelta al mundo. ¿Cómo lo hace? Muy sencillo, busca trabajo de cualquier cosa, de lo que sea, ahorra algo de dinero y se va. Quizá su caso no tenga la gravedad que intentamos mostrar con esta patología, pero no está demás aprender algo nuevo.

  • Dromos: correr
  • Manía: locura

Las personas que padecen este estado psicológico, que en inglés se traduce como “travelling fugue” no pueden dejar de andar y a veces, no suelen ser conscientes del trayecto recorrido. Una fuerza superior a ellos les obliga a dejar lo que están haciendo y parten a caminar, donde sea. Hay casos en los que la persona, cuando está totalmente agotada, para en un lugar y reconoce no saber cómo ha llegado hasta ahí ni si quiera qué le ha empujado a hacerlo.

Enseguida, con los primeros síntomas es necesario recurrir a un profesional de la salud relacionado con la psicología o psiquiatría para ponerte en sus manos e intentar aprender a vivir con ello de la mejor manera posible, puede que hasta llegues a controlarte bastante. La realidad es, que hay muy pocos casos en el mundo y que esta forma de huida puede ser un signo de padecer otro tipo de enfermedad mental.