Las digestiones pesadas o malas en general son un comportamiento muy común cuando hacemos excesos con la comida, o disfrutamos de una comida copiosa. El estómago que no está acostumbrado a este abuso y por ello se produce una pesadez y malestar estomacal muy incómoda.

¿Cómo prevenir este problema?

1-Olvídate de los fritos y las grasas saturadas. Incrementa hábitos saludables a tu dieta. Intenta no comer fritos ni rebozados y opta por cocinar los alimentos horneados y/o a la plancha. También debes prescindir del tabaco y el alcohol ya que pueden irritar el estómago.

2-Las infusiones serán tus grandes aliadas. Es verdad eso que tanto el estrés, como las preocupaciones y la alimentación afecta principalmente al estómago. Recurre a las infusiones. Hay muchas plantas que ayudan a realizar mejor la digestión, como la manzanilla, melisa o hinojo.

Con las tisanas también consigues eliminar los gases, prevenir la celulitis y calmar el estómago.

3-Que no falte la hidratación. Es muy importante beber agua para mantenerse hidratado. Es vital para el funcionamiento de nuestros órganos y la salud digestiva. Tienes que acostumbrarte a ingerir entre 2,5 litros a 3 litros al día. Recuerda: el agua es vida.

4-Mastica y come con calma. Comer deprisa y apenas masticar hace que el estómago tenga que trabajar el doble en la digestión provocando situaciones de hinchazón, reflujo y malestar.

5-La sal en pequeñas cantidades. Este mineral es comúnmente conocido por la retención de líquidos. Así que cuanta menos sal consumamos en las comidas mejor.

6-Disminuye el consumo de legumbres, arroz, coliflor, guisantes, repollo, acelgas, patata… La fruta mejor madura y sin piel. La fibra sí, pero en su justa medida ya que puede ocasionar hinchazón, estreñimiento y una mala digestión.