La gente no siempre es generosa ni somos continuamente egoístas, sino que tomamos distintas decisiones en función de distintos factores. Cuántas veces nos decimos: “¿Soy egoísta si hago esto?” cuando alguien nos pide que hagamos algo y tenemos que decidir si aceptamos o no. Sin lugar a dudas, se te ocurren muchas situaciones en las que te has hecho esta pregunta y la respuesta no siempre es simple.

Hay pistas que nos pueden ayudar a descubrir conductas y hábitos egoístas, tanto en nosotros como en los demás.

 

  1. No muestran debilidad o vulnerabilidad

Una razón egoísta para no ayudar a los demás es el temor de mostrar debilidad; piensan que al echar una mano a la persona necesitada, demuestran alguna inseguridad interna.

 

  1. No aceptan críticas constructivas

Creen que los demás infravaloran su trabajo y su potencial. Intentarán a toda costa no reconocer las críticas constructivas, a menudo defendiéndose con ironía.

 

  1. Creen que se lo merecen todo

Son inconsistentes persiguiendo sus metas. Las cambian continuamente y exigen que se los valore y reconozca como si les llevara largo tiempo lograr ese objetivo.

 

  1. No escuchan a los que no están de acuerdo con ellos

Piensan que quienes son maduros o inteligentes son sus enemigos y no merecen su respeto o atención.

 

  1. Critican a otros a sus espaldas

Prefieren el juicio fácil a la espalda de la otra persona. En el fondo, temen no estar en lo cierto y por eso no se enfrentan.

 

  1. Exageran sus logros

No son humildes. Cuenta con ellos para navegar y siempre cuando el viento esté a su favor. Los desafíos difíciles y exigentes no están hechos para ellos.

 

  1. Tienen miedo de correr riesgos

No consideran el fracaso porque nunca se exponen a él. Sin embargo, no se piensan dos veces criticar cuando otros no obtienen lo que quieren.