Es un tema preocupante que cada vez sean más los niños que tienen sobrepeso sin importar su procedencia o nivel social. Desgraciadamente, si pesan más de la cuenta, toda su calidad de vida se ve totalmente comprometida. El problema es que hay muchos padres que son incapaces de ver que su hijo/a tiene un problema.

Además, los infantes con sobrepeso tienen más riesgo de sufrir acoso escolar y son menos propensos a participar en actividades físicas como hacen sus iguales con un peso normal.

Y es que el frenético ritmo de vida que llevamos los adultos, puede afectar negativamente en la alimentación de los pequeños de la casa, ya que muchas veces recurrimos al precocinado o a comidas poco saludables que se “tardan poco” en preparar.

Por este motivo no es de extrañar que los padres necesiten ayuda para entender qué significa comer de forma saludable. De hecho, desde el pediatra, nutricionistas, e incluso desde el colegio, se pueden dar pautas llevar una alimentación sana.

Los niños con exceso de peso tienen más riesgo de convertirse en adultos gordos como consecuencia a largo plazo del problema infantil. Además, la tasa de diabetes también está vinculada a la obesidad y es extremadamente alta.

Es relevante, que un estudio realizado el año pasado por la Iniciativa Europea de Vigilancia de la Obesidad Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmaba que los países mediterráneos son los que tienen una mayor proporción de niños y niñas obesos en Europa. Italia, Chipre, España, Grecia, Malta y San Marino, se sitúan a la cabeza del continente, con un porcentaje de obesidad entre los niños de entre un 18% y un 21% y entre un 9% y un 19% en el caso de las niñas.

Afortunadamente, podemos revertir esta situación por el bienestar de nuestros hijos.

Toma nota de estas recomendaciones para que tus hijos lleven una alimentación y un ritmo de vida adecuados.

  1. Predica con el ejemplo. Los niños aprenden por repetición de comportamientos y patrones de conducta de los adultos que les rodean. Si te ven como una persona activa, y con una buena alimentación, ellos lo verán como algo completamente natural.
  2. Proporciones para niños. Para controlar el peso de tus hijos -e incluso el tuyo propio-, puedes limitar las porciones. Una forma de hacerlo es utilizando platos más pequeños. Te dará la sensación de que estás llenos y las cantidades serán pequeñas.
  3. Fomenta el deporte. Se recomienda que los niños hagan al menos una hora de ejercicio al día. Apuntarles a alguna actividad en la que realicen algún deporte no sólo les ayudará a mantener una buena forma física, sino que además es una forma de fomentar una vida saludable. Además puedes cambiar el coche en distancias cortas por la bicicleta o ir andando.
  4. Comer frutas y verduras diariamente. Puedes incluir una pieza de frutas en su almuerzo a media mañana. Siempre es mejor la pieza que en zumo, ya que al exprimirlo estamos quitándole la fibra y otros aportes beneficiosos y nos quedamos con la mayoría del azúcar que contiene la fruta. Estos alimentos aportan vitaminas, minerales y fibra. Debes intentar consumir en total 5 raciones al día.
  5. Cocina saludablemente. Es mejor evitar el exceso de los fritos o los platos precocinados. Puedes hacer multitud de platos al horno, con cocción al vapor, a la plancha…
  6. Más horas de sueño y menos tecnología. El sueño es súper importante para los niños, ya que se ha demostrado que las personas que no duermen las horas recomendadas son más propensas a tener sobrepeso. Trata de evitar que pasen tanto tiempo pegados a la televisión, el ordenador, las tablets y las videoconsolas, especialmente antes de dormir. El hábito de leer ayuda de forma natural a relajarse antes de dormir.