Los niños son imprevisibles, y aunque tengamos mil ojos puestos encima de ellos, hay situaciones que a veces no podemos evitar, como es el caso de un atragantamiento. Por eso es muy importante saber cómo actuar, ya que, en esos momentos, cada segundo cuenta.

Cuando se produce un atragantamiento infantil son muchos los padres que desconocen cómo deben actuar correctamente. Y es que estas maniobras, que deberíamos aprender en colegios, institutos, universidades o centros de trabajo, son desconocidas para la mayor parte de la población.

Por eso, para que puedas estar informado de cómo proceder, te contamos una serie de recomendaciones básicas que tienes que seguir.

Prevención

Ante todo, lo primero es prevenir. Como padres enseñar a un niño pequeño a masticar bien la comida forma parte de nuestra labor y es fundamental. Por eso los niños deben entender que cuando se está sentado a la mesa, en casa o fuera, es el momento de comer y debe ser un rato de placer en familia, en el que estar relajados manteniendo una agradable conversación.

Es fácil que un trozo de comida se vaya a la vía aérea, especialmente en el caso de un menor que no está quieto durante la ingesta. Por eso es muy importante, masticar bien, despacio, y muchas veces, sin meter prisa al niño para que coma corriendo.

Por ejemplo, una situación poco recomendable, para evitar un atragantamiento es cuando una madre o un padre le están dando un bocadillo a un niño mientras este va y viene por el parque. Lo recomendable es pedirle al niño que pare un momento a merendar con tranquilidad y luego puede retomar sus juegos. Y esta costumbre debe hacerse desde muy corta edad, en cuanto el niño tenga conciencia, porque tratar de corregir ese hábito cuando son más mayores será muy difícil.

Cuidado con ciertos alimentos

En primer lugar, los alimentos que favorecen a un atragantamiento son los sólidos, los blandos y líquidos carecen de alto riesgo. Es decir, que un flan no ahoga, pero una palomita, sí. Entre los alimentos, hay algunos que son especialmente peligrosos para los niños pequeños como son la manzana, la uva, por su tamaño, una salchicha cortada con forma de botón… De hecho, muchos padres desconocen que, hasta los cinco años, siempre hay que cortar los alimentos, como este último a lo largo. De hecho, cortar los alimentos en rodajitas favorece el atragantamiento porque se puede quedar obstruyendo la vía respiratoria.

Cómo tengo que actuar si mi hijo se atraganta

A la hora de actuar en un caso de atragantamiento es importante diferenciar dos edades: el bebé lactante, hasta el año, y el niño hasta los cinco años, aproximadamente.

Cuando una persona se atraganta, lo más habitual es que el atragantado comience a toser y que este mecanismo funcione. A un bebé no le podemos animar a toser, pero al niño un poco más mayor sí.

No obstante, si después de toser. persiste la obstrucción de la vía aérea, los pasos a seguir serían los siguientes:

En el caso del lactante hasta un año

Cuando los niños son tan pequeñitos podemos colocarle encima de una de nuestras piernas, en una posición siempre con la cabeza en un plano inferior al resto del cuerpo. Con el talón de la mano (que es más firme), entre las dos escápulas hay que dar cinco golpes secos: Una, dos, tres, cuatro y cinco. A continuación, giro un poco su cabecita y miro a ver si ha salido algo a la boca. Si ha salido, el problema ha sido solucionado.

Si no ha salido, debo alternar. Le doy la vuelta al bebé y otra vez, con el talón de la mano, hago cinco presiones torácicas, como se hace con la reanimación cardiopulmonar. Una, dos, tres, cuatro y cinco. Y vuelvo otra vez a mirar la boca del niño. Así debemos continuar sucesivamente, hasta que lleguen los servicios de emergencia.

En caso de niños hasta los 5 años

En los casos de atragantamientos más severos procederemos a practicar la maniobra de Heimlich. Para ello, nos ponemos de pie, situados detrás del atragantado y le abrazaremos colocando las manos a la altura de la boca del estómago, cogiendo un puño con la otra mano y haremos compresiones abdominales, dosificando la intensidad según el caso, que ayuden al paciente a expulsar el cuerpo extraño.

Y, sobre todo, no dudes en recurrir a los servicios de emergencia, que incluso te guiarán y te acompañarán telefónicamente para que realices las maniobras correctamente.

Como actuaciones generales debes seguir estos consejos:

  • Estimular y facilitar la tos.
  • No dar palmadas en la espalda.
  • No dar de beber hasta que se haya recuperado completamente.
  • No comprimir el abdomen.
  • Si no hay recuperación avisar al 112 lo antes posible.