Sonarse bien la nariz no es tan fácil como parece y, sin embargo, es fundamental para cuidar nuestra salud. En ocasiones, este hábito casi intuitivo no se realiza de la forma correcta, lo que puede producir sinusitis, en el caso de que un mal drenaje permita una excesiva acumulación de las secreciones en las vías altas; o bronquiolitis o neumonía, en el caso de que esta acumulación se produzca en las vías respiratorias bajas.

¡Suénate bien la nariz!

El invierno es tiempo de gripe y resfriados. Por este motivo, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), el Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas del País Vasco, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra y el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Galicia recuerdan la necesidad de sonarse bien la nariz para evitar enfermedades como rinitis, otitis, faringitis, sinusitis, entre otras patologías.

Según estos especialistas, para sonarse bien la nariz, no sirve de nada taparse los dos orificios nasales, sino que hay que hacerlo bloqueando primero uno y después el otro.

Además, invitan a quienes comienzan a tener problemas para respirar a que lleven a cabo una buena higiene nasal. Es decir, integrar un lavado nasal en la higiene diaria. Para hacerlo, recomiendan disolver en agua una cucharada de sal, llenar una jeringa e introducir el agua con sal (sin pasarnos de presión) a través de uno de los orificios nasales con la cabeza ladeada hasta que el agua sea expulsada por el otro orificio.

Prevención de enfermedades respiratorias

Un problema de salud recurrente, fundamentalmente en niños menores de 2 años, es la bronquiolitis que se contagia como un resfriado, es decir, a través del contacto cercano con saliva o moco y, sobre todo, a través de las manos. Por eso, para prevenir enfermedades en los más pequeños, es muy importante que cualquier persona que vaya a tocar al niño o cualquiera de sus utensilios (chupetes, juguetes, biberones, etc.) se las lave previamente. También aconsejan evitar el contacto del bebé con cualquier persona resfriada y, en el caso de que sean los padres, usar mascarilla. Otra práctica que se debe evitar es fumar dentro de casa.

Entre los tratamientos para combatir la bronquiolitis, se encuentra la fisioterapia respiratoria, que ayuda a eliminar las secreciones acumuladas en las vías respiratorias. Esta práctica permite evitar su obstrucción y facilita el correcto paso del aire, acciones ambas que nos permiten prevenir la aparición de complicaciones graves. Además, sirve para rehabilitar la mecánica respiratoria, la permeabilidad bronquial y la re-expansión pulmonar.

En la mayoría de las ocasiones, cuidar la salud en los meses más fríos es cuestión de seguir unos cuantos hábitos higiénicos que nos ayuden a la prevención de enfermedades. Las enfermedades respiratorias son las más comunes, las más propensas a sufrir complicaciones y, sin embargo, de las más sencillas en prevenirse con el cuidado adecuado.