La hipertensión o presión arterial alta es uno de los males más extendidos los últimos años, especialmente entre las personas de más edad. En este sentido, es muy importante recalcar la importancia de saber cómo controlar la hipertensión para protegerte frente a enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales.

El peligro de la presión arterial alta es que puede no presentar síntomas. Una persona con este problema de salud puede sentirse bien físicamente y no sentir ningún tipo de malestar. Sin embargo, su cuerpo puede estar siendo en ese momento una bomba de relojería que puede estallar cuando menos lo espere.

Si tienes duda de cómo puedes tener la presión alta bajo control, te ofrecemos a continuación unos cuantos consejos para controlar la hipertensión:

  • Saber medir la presión arterial es el primer paso para poder controlar una subida de la misma. Una presión arterial demasiado elevada marcará unos niveles de 140/90 mmHg o superiores. Una presión arterial normal debe estar por debajo de 130/85 mmHg. Consulta con tu médico para que te indique cuál es la mejor manera de chequear de forma rutinaria la presión arterial.
  • Evita el consumo de alcohol. Las personas que abusan del alcohol tienen más probabilidades de sufrir problemas de hipertensión. Regular el consumo de esta sustancia puede ayudarte a controlar la aparición de una presión arterial elevada, además de ayudarte a prevenir un sinfín de enfermedades derivadas del abuso de las bebidas alcohólicas.
  • Haz ejercicio moderado. Los profesionales de la salud no se cansan de repetir los múltiples beneficios que la práctica de ejercicio físico aporta a nuestra salud. La práctica de ejercicio, aunque sea moderado, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y nos ayuda a mantenernos más satisfechos con nosotros mismos.
  • Cuida la dieta y el peso.  Las personas con sobrepeso poseen un mayor riesgo de sufrir hipertensión que las personas que están en su peso ideal. Para proteger tu salud de este problema, debes implantar una dieta sana y equilibrada en tu rutina diaria.
  • No abuses de la sal. Muchos casos de hipertensión están relacionados, junto a otros factores, con el consumo desmesurado de sal. Trata de evitar añadir sal a las comidas, o disminuir la cantidad de sal que le echas a las comidas si te resulta del todo complicado. Moderar el consumo de este producto puede disminuir los riesgos de padecer hipertensión. Para evitar el poco gusto que las comidas pueden presentar ante la ausencia de sal, prueba a cocinar elaborando guisos con especias naturales que pueden aportar ese punto de sabor que falta.
  • Evita la falta de Calcio. Diversos estudios asocian la falta de Calcio a la aparición de una alta presión sanguínea. El Calcio, además, puede encontrarse en infinidad de alimentos y no necesariamente sólo en la leche. El brócoli, las sardinas y las almendras son algunos de los alimentos que más Calcio pueden aportar a nuestro organismo.

Como puedes comprobar, modificando algunos hábitos en tu rutina diaria, puedes controlar la hipertensión y protegerte frente a enfermedades derivadas de este problema sin tener por ello que hacer un excesivo esfuerzo.

Con tu voluntad y la ayuda de tu médico, controlar la hipertensión es posible. Además, controlar la hipertensión siguiendo las rutinas puede e incluso ayudarte a rebajar la dosis de tu medicación recomendada en el caso de que requieras medicación.