Los frutos secos son alimentos llenos de propiedades saludables para nuestra salud. De hecho, la Organización Mundial de la Salud los incluye entre los alimentos recomendables para una dieta saludable. Son ricos en ácidos grasos Omega-3, vitaminas y minerales. Ayudan a mejorar la función del corazón, son activos en la lucha contra el cáncer y reducen el riesgo de Alzheimer.

Lo que aconsejan los expertos es no pasarse de 30 gramos al día varias veces por semana. Siguiendo estás pautas, los frutos secos, además de ser aconsejables, no engordan. Pero, conviene que sepas que no todos contienen la misma cantidad de grasa. Por ejemplo, 30 gramos de anacardos o pistachos suman 15 gramos de grasa. Este mismo peso, pero en las nueces de macadamia crudas son 22 gramos.

Los frutos secos tienen además un efecto saciante debido a su alto contenido en fibra y proteínas. Lo que sucede cuando los ingerimos es que no necesitemos comer una vez que nos hemos comido un puñado.

Por eso son una buena alternativa para saciar el apetito con alimentos más sanos evita el picoteo entre horas de otros alimentos que son mucho más perjudiciales y amenazantes para el control de peso.

Lo recomendable para la salud es tomar un puñado de frutos secos entre 3 y 7 veces a la semana. Por ser ricos en ácidos grasos monoinsaturados, provocan un aumento en los niveles HDL, el colesterol bueno. Además, tiene un alto contenido en fibra.

Sin embargo, no todos los frutos secos que encontramos en el supermercado son saludables. No es lo mismo comprarlos naturales, pelados o tostados, que fritos, salados y rebozados. El problema de los procesados que podemos encontrar en las tiendas es que no podemos saber la cantidad de aceite con que se han frito, ni podemos controlar la cantidad de sal. Por eso lo idóneo es consumirlos sin procesar.

Lo bueno de los frutos secos es que los podemos comer a cualquier hora e incluir en cualquier comida, desde el desayuno a la cena. De hecho, por su poder saciante al comerlos entre horas llegaremos como menos ansiedad a las comidas y evitaremos ingerir demasiado.

Múltiples estudios afirman que comer frutos secos regularmente reduce el riesgo de cáncer, diabetes, infecciones y enfermedades cardiovasculares y respiratorias. También puede dificultar la aparición de trastornos de tipo inflamatorio, como la artritis reumatoide.

De hecho, uno de los errores más comunes cuando se quiere perder peso es eliminar los frutos secos de las dietas. Es cierto que son muy alimentos muy calóricos ya que aportan, de media, 600 kcal/100 g. sin embargo consumir muy poca cantidad basta ya que sacian muchísimo. Por eso comerlos con moderación es recomendable para mantener el peso a raya

A continuación, te dejamos una lista de frutos secos que ayudan a tu salud y que en su justa medida no engordan, sino que ayudan a tu metabolismo a adelgazar porque ayudan a sintetizar las grasas.

Avellanas

Las avellanas son muy buenas para el corazón. Es uno de los frutos secos más ricos en ácido oleico y su consumo reduce el riesgo de arteriosclerosis. Además, son beneficiosas para nuestro cerebro. Un puñado diario de 21 avellanas suponen 180 calorías y 17 g de grasa. Puedes incluirlas en tus platos o tritúralas y úsalas para espesar salsas o purés.

Cacahuetes

Los cacahuetes son excelentes para nuestro cerebro sin embargo son uno de los frutos que más alergias producen. Según ciertos estudios reducen el riesgo de ictus. Su consumo nos aporta coenzima Q10 y los 20 aminoácidos esenciales, proteínas, ácido oleico y vitaminas. La cantidad recomendada para su ingesta diaria son unas 20 piezas (170 kcal), 10 si tienes sobrepeso.

Anacardos

Estos frutos son una buena fuente energías porque nos aportan proteínas de calidad. Además de minerales como el magnesio, esencial para el sistema nervioso y músculo-esquelético. Son ricos en cobre por lo que ayudan a la formación de glóbulos rojos y a mantener nuestro sistema inmunológico en plena forma. Puedes incluirlos en ensaladas y salteados con verduras. Lo recomendado es no superar unas 20 piezas (30 gramos), que suponen 172 calorías y 14 g de grasa.

Almendras

Este fruto seco es ideal para su consumo antes y después de hacer deporte.  Ya que según algunos estudios favorecen a la recuperación tras el esfuerzo. Son los frutos que que más fibra aportan y son ricos en proteínas, vitamina E, folatos, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc. Lo mejor es tomarlas, en crudo, como tentempié. Unas 23 unidades diarias nos aportan 160 calorías y unos 15 g de grasa.

Nueces

Las nueces son muy buenas para luchar contra el colesterol debido a su omega 3 que es muy beneficioso y combaten la inflamación del organismo. Son ricas en ácido alfalinolénico, que reduce el colesterol y la tensión. Puedes incluirlas en ensaladas y postres. Comer 5 unidades suponen 185 calorías y 18 g de grasa.