La dieta Scardale (o Scarsdale, se la conoce de las dos formas) es una dieta de las consideradas "disociativas", y que consiste en consumir más proteínas y menos azúcares y grasas para que el organismo aproveche las reservas acumuladas en el cuerpo y, por tanto, se baje de peso.

Fue diseñada por un médico norteamericano en los años 50, el Dr. Herman Tarnower, y este régimen aporta unas 1000 calorías al día lo que permite, teóricamente, perder un promedio de medio kilo diario. Eso sí, para que funcione se debe hacer al pie de la letra.

En general, la dieta Scardale está más orientada a adultos que no tengan ninguna necesidad dietética especial (como pueden ser el embarazo, o para adolescentes en pleno crecimiento, entre otros) o problemas de salud, y esto es muy importante, que apenas tengan actividad física. Se divide en dos fases:

  • La dieta propiamente dicha, que se realizará sólo durante dos semanas.
  • La fase de mantenimiento, un plan posterior a la realización de la dieta para evitar el temido "efecto rebote" y mantener el peso perdido.

Las reglas básicas son simples, pero que se deben llevar a cabo de forma inamovible:

  • Comer exactamente lo indicado en la dieta prescrita.
  • Entre comidas sólo se pueden comer zanahorias o apio, en estos casos en la cantidad deseada.
  • No se puede beber alcohol, y las únicas bebidas que están permitidas son el café, el té, la soda y las gaseosas dietéticas o light.
  • Las ensaladas deben prepararse siempre sin aceite, mayonesa ni ningún otro condimento. A cambio, se pude añadir limón o vinagre.
  • La carne será magra y el pollo o el pavo deberán estar preparados sin piel.
  • No se puede sustituir ni agregar nada a este régimen.
  • Nunca se debe seguir la dieta Scardale durante más de 14 días seguidos.

Como cualquier dieta, tienes sus ventajas e inconvenientes, pero hay que tener en cuenta que ponerse a dieta es un tema relacionado con la salud, y por tanto se debe estar supervisado en todo momento por un médico o un profesional de la nutrición.

Como ventajas están que  se puede bajar de peso en poco tiempo; que se dispone de una dieta complementaria de seguimiento para no recuperar el peso perdido; que no es necesario hacer una contabilidad de las calorías ni controlar el peso de los alimentos que se ingieren; y que no hace falta realizar ejercicio físico, lo que es un valor añadido para aquellas personas que no disponen de tiempo.

Por contra tiene también inconvenientes, empezando por señalar que no es una dieta equilibrada ya que la cantidad de calorías diarias es muy baja; además, el desayuno recomendado en estas dietas no proporciona la cantidad mínima de nutrientes que los profesionales de la salud recomiendan; la cantidad de alimentos ingeridos y su distribución en sólo tres comidas al día puede producir sensación de hambre, de debilidad, y que se esté en un estado permanente de somnolencia.

Muchos expertos desaconsejan la dieta Scardale pues puede provocar falta de calcio y de vitaminas liposolubles. Las frutas y verduras permitidas, tienen un contenido muy bajo en calorías y proteínas y también, señalan que la dieta puede hacer trabajar al riñón en exceso, aumenta el ácido úrico de la orina y puede provocar deshidratación, que es la razón por la cual no se aconseja seguirla durante más de dos semanas seguidas.