Si realizamos un análisis de las dietas milagro, es sencillo comprobar como su efectividad es efímera e insana.

Una buena dieta debe ser variada, equilibrada y sus resultados en la línea no deben notarse de manera inmediata. Lo natural es que una buena dieta combinada con la práctica de ejercicio físico comience a dar resultados a la larga, poco a poco.

Hay que desconfiar de las dietas milagro, denominadas también dietas yoyó por su efecto de bajada y subida de peso inmediato. Las dietas yoyó permiten bajar peso de una forma rápida, es cierto. Pero el efecto rebote que poseen es brutal. Tan rápido como se ha perdido peso, este se vuelve a recuperar, incluso sobrepasando el que antes se tenía y que se deseaba perder.

Pero lo peor de  este tipo de dietas no es sólo el nulo efecto que poseen para mantener la línea. Las dietas yoyó son peligrosas para la salud.

Estudios científicos han demostrado que las dietas yoyó conllevan un riesgo de muerte cardiovascular, sobre todo en mujeres con un peso normal que ya han pasado a la etapa vital de la menopausia. El riesgo en mujeres de peso normal es incluso mayor que en mujeres con sobrepeso.

Un estudio llevado a cabo en el Memorial Hospital de Rhode Island ha constatado que los cambios bruscos de peso constantes a lo largo de la vida  son perjudiciales para la salud, algo que ya se sospechaba pero que nunca se había demostrado con datos científicos y concretos.

Un equipo de especialistas, tras hacer un seguimiento a más de 150.000 mujeres durante más de una década, ha observado que las que contaban con un peso normal y habían perdido y recuperado peso de manera cíclica corrían dos veces más riesgo de sufrir muerte súbita cardíaca que las mujeres con más peso pero que mantenían este estable a lo largo de los años.

Cuidar nuestra salud vigilando la que comemos es fundamental para no sufrir sobrepeso, cuya existencia puede provocar la aparición de enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Pero la pérdida y la cogida de peso constante también son muy peligrosas. Ahora los esfuerzos están centrados en saber  por qué las mujeres sin sobrepeso que se someten a este tipo de dietas yoyó son más vulnerables a la muerte cardíaca, algo que no se tiene muy claro.

En cualquier caso, las dietas sanas para adelgazar de forma progresiva y un mantenimiento constante de la línea, es lo más recomendable cuando alguien se dispone a perder peso.