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Si convives con un gato, sabrás que su bienestar es una prioridad, pero también que su naturaleza curiosa puede darnos algún susto. Con los recientes cambios en la normativa española sobre protección animal, han surgido muchas dudas sobre qué trámites son necesarios y cuáles son opcionales.
Por eso, en este artículo aclaramos la situación legal actual del seguro para gatos y por qué, aunque la ley no siempre lo exija, es una herramienta clave para tu tranquilidad.
Tras la entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal, se estableció la obligatoriedad de contratar un seguro de responsabilidad civil para todos los perros en España. Sin embargo, para nuestros amigos felinos, la normativa nacional no exige actualmente la contratación de un seguro para gatos obligatorio.
Aunque el seguro para gatos no es obligatorio por ley, la responsabilidad civil del dueño sigue vigente
A diferencia de los perros, los felinos domésticos quedan exentos de esta imposición legal por el momento. No obstante, es importante recordar que la ley sí obliga a que todos los gatos estén identificados con microchip y debidamente registrados. Aunque el seguro no sea un requisito legal para tener un gato, la responsabilidad civil del dueño sobre cualquier daño que el animal pueda causar a terceros sigue en pie según el Código Civil, por lo que muchos propietarios optan por asegurarlos de forma voluntaria.
Aunque la ley no te obligue a contar con una póliza para tu gato, existen situaciones cotidianas donde no tener seguro puede salir muy caro. Un seguro de mascotas no solo responde ante daños a otras personas, sino que actúa como un soporte fundamental ante gastos veterinarios imprevistos, que suelen ser la mayor preocupación de los dueños de gatos.
Si tu gato puede salir al jardín, pasear por el vecindario o frecuentar tejados, el riesgo se dispara, ya que, fuera de casa, el animal puede provocar un accidente de tráfico, causar desperfectos en la propiedad de un vecino o verse involucrado en peleas con otros animales que deriven en facturas veterinarias elevadas o reclamaciones de terceros.
Por eso, en estos casos, el seguro deja de ser un extra para convertirse en una protección esencial que cubre tanto la responsabilidad civil como la asistencia sanitaria de urgencia por accidente.
En Seguros El Corte Inglés, el seguro para gatos está diseñado para ofrecer una cobertura integral que va mucho más allá de lo que dicta la ley. Estas son las garantías principales que suelen incluirse:
En definitiva, aunque el seguro para gatos no sea obligatorio por ley, es la mejor manera de garantizar que tu compañero reciba la mejor atención médica y que tú estés protegido ante cualquier imprevisto legal.