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A menudo pensamos que los seguros de responsabilidad civil son algo exclusivo de los perros, especialmente tras los recientes cambios legales. Sin embargo, aunque los gatos suelen pasar más tiempo en casa, no están exentos de causar algún que otro quebradero de cabeza, y, como dueño, eres el responsable legal de cualquier daño que tu felino pueda ocasionar a terceros.
Por eso, en este artículo te explicamos por qué esta póliza es una red de seguridad fundamental para ti y para tu bolsillo.
La respuesta es un sí rotundo. Aunque no suelen pasear por la calle con correa, los gatos son animales curiosos, ágiles y, en ocasiones, impredecibles, lo que a veces deriva en situaciones inesperadas. La responsabilidad civil entra en juego cuando tu mascota causa un daño, ya sea material o personal, a alguien que no vive contigo.
Un seguro de responsabilidad civil es la red de seguridad que responde ante los actos más imprevisibles de tu gato
En el ámbito asegurador, la responsabilidad civil cubre las indemnizaciones que debas afrontar si tu gato provoca daños personales o materiales a terceros.
Imagina que recibes una visita en casa y tu gato, al asustarse o jugar, araña a tu invitado o daña una prenda de ropa de un valor económico importante. O piensa en el caso de un gato que se escapa a la zona común del edificio o entra en la terraza del vecino y causa desperfectos en su mobiliario. Estos pequeños incidentes pueden convertirse en reclamaciones económicas que el seguro se encarga de gestionar y abonar por ti.
Este es un riesgo más común de lo que parece, ya que un gato que salta a una repisa puede tirar accidentalmente una maceta, un adorno o cualquier objeto hacia la calle. Si ese objeto golpea a un peatón o daña un vehículo estacionado, el propietario del animal es el responsable legal de los daños. El seguro de responsabilidad civil cubriría tanto la indemnización al perjudicado como tu defensa jurídica.
Para aquellos gatos que tienen libertad para salir al jardín, pasear por los tejados o explorar el vecindario, el riesgo de responsabilidad civil se multiplica exponencialmente, ya que, fuera del entorno controlado de casa, el control sobre sus actos es nulo.
Un gato puede provocar un accidente de tráfico leve al cruzar una calle de forma repentina, causar daños en el huerto de un vecino o verse involucrado en un altercado con otra mascota. Contar con una cobertura específica te protege frente a las reclamaciones que puedan surgir de estos encuentros desafortunados fuera de tus paredes.
A diferencia de lo que ocurre con los perros, para los que la normativa actual establece la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil, en el caso de los gatos no existe una obligación legal a nivel nacional.
No obstante, que no sea obligatorio por ley no significa que no sea altamente recomendable. La responsabilidad legal del dueño por los daños que cause su animal existe siempre según el Código Civil, haya o no un seguro de por medio. Por eso, en Seguros El Corte Inglés incluimos la Responsabilidad Civil como una garantía opcional clave en tu seguro de mascotas para que puedas vivir sin preocupaciones.
Nuestra cobertura de responsabilidad civil está diseñada para ser tu escudo legal y económico ante reclamaciones de terceros. Estas son las protecciones principales:
Es importante saber dónde están los límites para evitar sorpresas. El seguro de mascotas no cubrirá:
Como ya sabes, el seguro de responsabilidad civil está diseñado para protegerte frente a reclamaciones de terceros ajenos a tu hogar. Así que recuerda que cualquier daño que afecte a tus propios bienes, a las personas que conviven contigo o que derive de un incumplimiento grave de la normativa legal, quedará fuera de la cobertura de la póliza.
Esta es una duda muy frecuente, ya que muchos seguros de hogar incluyen una cobertura de responsabilidad civil familiar que suele amparar los daños causados por animales domésticos. Sin embargo, hay dos razones por las que un seguro de mascotas específico es mejor opción:
En definitiva, aunque tu gato no salga de casa, los accidentes ocurren. Tenerlo protegido con una garantía de responsabilidad civil te permite disfrutar de su compañía sin miedo a imprevistos legales.