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¿Qué es un cuadro médico?

Te informamos sobre lo que es un cuadro médico

Te contamos qué se incluye en un cuadro médico

En la actualidad, más de once millones de personas en España cuentan con un seguro privado para proteger su salud, a pesar de que nuestro país cuenta con un modelo sanitario en el que todos sus habitantes independientemente de su situación económica y de su afiliación a la Seguridad Social tienen acceso al Sistema Nacional de Salud (SNS), que se caracteriza por universalizar la atención médica, estar descentralizado y tener en la atención primaria su base. En ese sentido, los motivos de la alta penetración de este tipo de seguros entre la población española (alrededor del 25%) pueden ser de diversa índole pero, sin duda, entre los principales se encuentran las largas listas de espera que acumula la sanidad pública para acceder a determinadas pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas.

 

Modalidades de seguros de salud

En España, las entidades aseguradoras que comercializan seguros de salud suelen ofrecer, básicamente, a sus clientes tres modalidades con las que tratan de dar respuesta a sus necesidades concretas en cada momento: pólizas de Asistencia Sanitaria con o sin copago, de Reembolso de Gastos y de Subsidio o Indemnización. De los anteriores, los primeros (Asistencia Sanitaria con o sin copago) son los seguros de salud preferidos por los ciudadanos españoles (se trata de la modalidad que cuenta con un mayor número de asegurados, muy por delante de la siguiente); no en vano, en los nueve primeros meses de 2020, su volumen de negocio supone el 89,6% del total de las primas del ramo, que suman 6.970 millones de euros. Estos seguros (Asistencia Sanitaria con o sin copago) también son conocidos como seguros de salud de “Cuadro Médico”, pues proporcionan a los asegurados, como contraprestación al pago de una prima anual (que generalmente, puede ser abonada de forma mensual), el acceso a los servicios médicos y quirúrgicos definidos en la póliza, conforme a un cuadro de profesionales y centros propios o concertados con la compañía, siempre que se cumplan las circunstancias previstas en la misma.

 

¿Qué es un cuadro médico?

Al hilo de todo lo anterior, el cuadro médico en un seguro de Asistencia Sanitaria consiste en la relación de profesionales médicos, clínicas y hospitales privados con los que cada entidad aseguradora en particular mantiene un concierto, gracias al que sus asegurados tienen acceso a los servicios asistenciales que ofrecen los mencionados profesionales y que se prestan en los centros médicos y hospitales incluidos en el mismo (consultas con especialistas, pruebas diagnósticas...). El acceso a estas clínicas privadas, doctores o especialistas que las compañías incluyen en sus cuadros médicos puede ser con o sin “copago”. Así, en los seguros de Asistencia Sanitaria con “copago” el asegurado abona a la compañía una cantidad económica, que previamente ha sido acordada en la póliza, por la prestación de cada uno de los servicios asistenciales a los que accede. Por el contrario, en los seguros sin “copago”, el cliente paga una prima anual (que como a se ha apuntado, por norma general, puede ser abonada en cuotas mensuales) y se olvida por completo de cualquier tipo de coste adicional. Con respecto a ambas modalidades, resulta conveniente que el asegurado también tenga presente que, por norma general, estas pólizas no suelen contemplar el pago de indemnizaciones en metálico como alternativa a la prestación de los servicios de asistencia sanitaria.

 

La importancia del cuadro médico

Pues bien, una vez aclarado en qué consiste el concepto de cuadro médico en los seguros de salud, para una persona que se encuentra barajando la posibilidad de contratar un seguro de Asistencia Sanitaria es fundamental que antes de suscribirlo consulte el cuadro médico de cada compañía en particular, para así conocer en detalle la oferta de facultativos y centros sanitarios que ofrece al futuro asegurado y comprobar si se ajusta o no a sus necesidades en ese momento. Del mismo modo, contar con un adecuado cuadro médico en el seguro de salud permitirá al asegurado aprovechar mucho mejor las coberturas y servicios médicos que tenga a su disposición, como contraprestación al pago de la prima del seguro.

En ese sentido, que el asegurado cuente con su médico de confianza en el cuadro médico de su entidad aseguradora o que tenga la posibilidad de acudir a un determinado especialista que le han recomendado pueden llegar a ser cuestiones decisivas a la hora de decantarse por el seguro de una compañía o de otra. Igualmente, tener un listado de médicos de prestigio en el cuadro médico da confianza a los asegurados, ya que consideran que su salud se encuentra en buenas manos. Lo mismo ocurre con clínicas y hospitales, debido a que tener a su disposición todos aquellos que el asegurado desea también marca la diferencia; en este punto resulta del todo conveniente tener conocimiento de si el centro o centros en cuestión están equipados con las últimas novedades tecnológicas para el diagnóstico y tratamiento de todo tipo de patologías. En el caso de las especialidades médicas, como ya se ha señalado anteriormente, conocer en detalle con que especialidades y especialistas cuenta el asegurado en su cuadro médico es clave, ya que podría darse en caso de que el usuario necesite los servicios de un determinado especialista y no tenga acceso al mismo al no encontrarse éste en su cuadro; situación que no se hubiera dado en el caso de que el asegurado se hubiera cerciorado de ello comprobándolo en el listado que pone a su disposición la entidad aseguradora.

Por último, otra característica de los seguros de salud de “Cuadro Médico”, que es válida para los seguros tanto con “copago” como sin él, es que la entidad aseguradora exigirá al futuro cliente que cumplimente un cuestionario de salud; un documento que servirá para que la compañía pueda determinar el riesgo y decidir si lo asume, así como en qué condiciones. Por lo que, a la hora de cumplimentar el cuestionario se recomienda ser sincero, ya que en caso de que no serlo, esta conducta puede suponer que la entidad aseguradora anule la póliza o que no acceda a que al asegurado se le presten determinados servicios asistenciales, tanto por haber omitido o mentido en datos que afectan negativamente a la valoración del riesgo o por no haber informado de las enfermedades preexistentes.