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¿Qué es el valor venal?

En el terreno asegurador, el término valor se utiliza de manera habitual. Es más, se trata de un término muy amplio, que en este ámbito cuenta con diferentes acepciones; algunas de ellas -como el valor parcial, el valor total o el valor a primer riesgo- ya han sido analizadas en profundidad en otros posts anteriormente publicados.

Valor venal, ¿qué es?

El valor venal es un término que entra en escena, en determinadas ocasiones, a la hora de indemnizar los daños sufridos en nuestro patrimonio (por ejemplo, en un vehículo) como consecuencia de un siniestro. Al respecto podemos decir que, a grandes rasgos, el valor venal -también conocido como valor de venta- no es otra cosa que el precio (en efectivo) que tiene un bien material usado.

El concepto de valor venal puede aplicarse a múltiples campos cuando se trata de resarcir los daños causados como consecuencia de un evento o acontecimiento inesperado (siniestro); sin embargo, tanto en el seguro de coche como en el seguro de moto es sin duda el terreno en el que se emplea de una manera más frecuente. 

Fundamentalmente, se trata de un concepto que se utiliza cuando, en un accidente de tráfico, llega el momento de indemnizar los daños sufridos por el vehículo asegurado y el importe de la reparación supera el valor que tenía el automóvil justo antes de resultar dañado como consecuencia del percance; o lo que es lo mismo, cuando la reparación sobrepasa el valor venal o valor de mercado del vehículo asegurado. Una situación conocida en el terreno asegurador como siniestro total.

¿Cómo se calcula el valor venal de un coche?

Cuando el vehículo se declara siniestro total, caben situaciones que pueden ir desde un accidente de circulación, pasando por un incendio, hasta el robo o sustracción (desaparición del vehículo). Por lo que, en el hipotético caso de que nos tengamos que enfrentar a este escenario, consideramos que será un punto a nuestro favor saber cómo las entidades aseguradoras determinan cuál es el precio de mercado que tenía ese coche antes de sufrir el siniestro; esto evitaría, si se diera el caso, que nos llevásemos alguna sorpresa (casi siempre, con tintes negativos).

El valor venal de un coche es un precio oficial que se puede encontrar publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de forma periódica. Este precio es el que podremos ponerle a nuestro coche en el caso de querer venderlo y varía en función de la marca del automóvil, el modelo (definido por unas características particulares), la antigüedad (en este parámetro, por norma general, no suelen tener en cuenta ni el kilometraje ni el mantenimiento), así como los accesorios que el propietario le hubiera añadido a lo largo de su vida útil. 

Cuando sale del concesionario, el valor venal de un coche se mantiene al menos durante el primer año. A partir del segundo año se empieza a aplicar un coeficiente de reducción de su valor, de manera que a partir del segundo año el coche ya vale un 84% de lo que valía; a partir del cuarto año su valor es del 47%, y a partir de los 12 años de antigüedad el valor del coche ha descendido ya hasta el 10% de lo que valía al matricularlo por primera vez. 

Debido a esta reducción del valor de un coche, la posibilidad de que el coste de la reparación tras un accidente supere al valor del coche va creciendo a medida que aumenta la edad del coche. Y cuando esto ocurre es cuando nuestra aseguradora declara que nuestro coche ha sido siniestro total, por lo que no procederá su arreglo, sino una indemnización que habitualmente no superará este valor venal.

El valor venal de un vehículo se corresponde con el valor de venta del automóvil usado justo en el instante anterior a verse involucrado en un siniestro

Por lo tanto, siendo conocedores de todo lo expuesto hasta este momento, no nos resultará difícil llegar a la conclusión de que cada año que transcurra desde la fecha en la que se matriculó el vehículo por primera vez supondrá que su precio de mercado o valor venal descienda. Por lo tanto, los expuestos son algunos de los principales factores que las entidades aseguradoras tienen en cuenta a la hora de calcular el valor venal de un coche que haya sido declarado como siniestro total, valor que será el que se utilice como referencia para tasaciones, peritajes e indemnizaciones.

Llegados a este punto, siempre debemos tener en cuenta que la indemnización en caso de siniestro dependerá de cada entidad aseguradora en particular (y de lo recogido en cada póliza en concreto).

¿Qué es el valor venal mejorado?

Además del valor venal, podemos encontrar en nuestros seguros la aplicación de otros valores a la hora de calcular la indemnización que nos correspondería tras un accidente. 

Así, por ejemplo, podemos encontrar el valor venal mejorado, que supone la aplicación de un porcentaje de mejora a ese valor venal del coche, para proporcionar una indemnización que permita desmarcarse de otras aseguradoras.

A la hora de realizar una comparativa de seguros de coche podrás ver cómo unas se decantan por la aplicación del valor venal mejorado con la idea de diferenciarse de sus competidoras, mientras que otras optan por la aplicación directa del valor venal, habitualmente a partir del tercer año de antigüedad del coche.