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¿Qué tipos de riesgos y tipos de seguros existen?

Te contamos qué tipos de seguros existen para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades.

El seguro, uno para cada daño

Te contamos qué tipos de seguros existen para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades.

El riesgo es un componente que afecta a nuestras vidas independientemente de nuestra edad, profesión, estatus económico o estado de salud, entre otros. Por supuesto es imposible tener el control sobre todo lo que nos rodea y, de hecho, tratar de controlarlo todo puede ser un riesgo en sí mismo.

La RAE tiene muchísimos tipos de riesgo contemplados como el riesgo agravado, el riesgo constante, el asumible o el riesgo atómico entre otros, pero uno de los que más puede interesarnos conocer a fondo en nuestro día es el riesgo asegurable

El riesgo es la razón de existir de los seguros. En una realidad en la que no existieran variables que pudiesen jugar en nuestra contra como por ejemplo accidentes, incendios o enfermedades que terminasen con nuestra vida antes de lo previsto, no habría necesidad de asegurar el posible mañana, no existiría motivo al que dar cobertura.

Qué es un riesgo y qué tipos de riesgos existen

Un riesgo es la posibilidad de que pueda suceder un daño o un perjuicio, además de las posibles consecuencias de ese suceso. El daño al que se refiere el riesgo puede afectar a una persona física, jurídica o a un grupo de ellas y es el resultado de alguna acción o suceso que puede darse en cualquier ámbito.

En función de su intensidad y de su frecuencia los riesgos pueden clasificarse en riesgo alto, medio o bajo.

Algunos tipos de riesgos son: los riesgos naturales (por ejemplo, una nevada de gran intensidad, los incendios forestales o un huracán), los riesgos económicos y financieros, los riesgos sanitarios, etc.

Los riesgos laborales son uno de los riesgos más estudiados para intentar poder dar a los trabajadores técnicas para prevenirlos. Son aquellos que implican la probabilidad de sufrir daños a causa de trabajar. 

Tipos de riesgos laborales

Los trabajadores están expuestos a muchos tipos de riesgos laborales. Habitualmente estos se clasifican en siete tipos para que sea más sencillo gestionarlos y tratar de planificar cómo actuar para evitarlos o atenuarlos.

Los riesgos laborales se dividen en los siguientes 7 tipos:

  • Riesgos biológicos: son todos los relacionados con la exposición a hongos, parásitos, virus o bacterias que pueden dar lugar a sufrir enfermedades.
  • Riesgos físicos: en ellos podemos encontrar los ruidos, vibraciones, nivel de humedad, temperatura, y todo tipo de radiaciones entre otros.
  • Riesgos mecánicos: se deben al uso de equipos que están defectuosos, trabajos sobre superficies inseguras o por manipular de forma incorrecta los equipos de trabajo o la maquinaria, entre otros ejemplos.
  • Riesgos químicos: las sustancias químicas pueden llegar a nuestro organismo a través de la piel, por ingesta o por inhalación y se encuentran en pinturas, productos de limpieza, procesos de soldadura, carburantes o pesticidas, entre otros, por lo que afecta a incontables trabajadores de diferentes profesiones.
  • Riesgos ergonómicos: normalmente, los problemas ergonómicos se producen por adoptar posturas forzadas, por cargar demasiado peso, aplicar mucha fuerza o realizar movimientos repetitivos.
  • Riesgos psicosociales: están causados por la falta o ineficaz organización y gestión de tareas o por un ambiente social negativo, llegando a afectar no solo a la salud psíquica o social de los trabajadores sino también a su salud física.
  • Riesgos ambientales: por último, tenemos los riesgos que están vinculados a los fenómenos naturales y al calentamiento global, así como a sus efectos.

Tipos de seguros para estos riesgos

El riesgo asegurable es el que nos indica la posibilidad de que ocurra un hecho que genere daños, contingencias que nos lleven a la necesidad de cubrir la probabilidad de que nos ocurra, así como las consecuencias derivadas a través de una póliza de seguro. Aunque existen muchos seguros y muy específicos, no todos los riesgos son asegurables. Para que un riesgo pueda ser asegurable deberá tener ciertas características: El riesgo ha de ser posible, incierto (puede ocurrir o no, no existe certeza sobre qué o cuándo ocurrirá), debe ser un hecho fortuito o accidental, debe poder especificarse en el contrato y por lo tanto ser concreto, tiene que ser medible para poder cuantificar sus consecuencias y por último, ha de cubrir hechos lícitos que no se encuentren fuera de la legalidad.

A través de las diferentes pólizas de seguro, los asegurados delegan en las compañías una parte o la totalidad de los riesgos a los que se ven expuestos

Los seguros se pueden clasificar en:

  • Seguros personales

Se trata de seguros concebidos para proteger la vida, la salud y la integridad física de las personas; es decir, de los riesgos que las amenazan. En este contrato el riesgo a asegurar es una persona.

Dentro de este tipo encontramos los seguros de accidentes, los seguros de vida y los seguros de salud entre otros.

  • Seguros patrimoniales

Dirigidos a hacer frente a las contingencias que pueden afectar al patrimonio, es decir a los bienes y posesiones materiales, de forma directa o indirecta. Un ejemplo de ello pueden ser los seguros de hogar, comunidades o comercios en muchas de sus coberturas como la de incendio. Los seguros de Responsabilidad Civil también están dentro de esta categoría.

  • Seguros de prestación de servicios

Son los que garantizan al asegurado la prestación de servicios, aunque en algunos casos también contemplan alguna indemnización a favor del asegurado.

Algunos ejemplos son los seguros de decesos, de defensa jurídica o los seguros de asistencia en viaje.

Como vemos, prácticamente todos los tipos de riesgos asegurables tienen una póliza para ellos, pero también existe un seguro que aúna coberturas de varios tipos, se conocen como seguros multirriesgo.

Los seguros multirriesgo

Los seguros multirriesgo son productos diseñados para poder cubrir diferentes tipos de riesgos y siniestros en una misma póliza. Antes de que existiesen se tenía que asegurar cada riesgo por separado.

El ejemplo más habitual son los seguros multirriesgo de hogar donde se cubre al mismo tiempo el incendio, el robo, la defensa jurídica y la responsabilidad civil, entre muchas otras, aunque cada vez es más común encontrarlos en todos los ramos, dando la posibilidad de minimizar el número de contratos, pero aumentando la cobertura que tiene cada uno de ellos.

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