¿El seguro de hogar cubre la pérdida de alquiler tras un siniestro?
Alquiler
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué es la pérdida de alquiler por un siniestro?
- ¿Cuándo puede cubrir esta situación el seguro de hogar?
- ¿Qué siniestros pueden dar lugar a una pérdida de alquiler?
- Incendios y explosiones
- Daños por agua
- Otros daños materiales cubiertos por la póliza
- ¿Qué gastos e ingresos puede indemnizar el seguro?
- ¿Qué situaciones no suelen estar cubiertas?
- Cómo reclamar la pérdida de alquiler al seguro
Cuando se tiene una vivienda alquilada, uno de los mayores temores como propietario es sufrir un incidente grave que impida a los inquilinos seguir viviendo en ella. Además de los costes de reparación del inmueble, surge de inmediato la duda sobre los ingresos mensuales del alquiler que se dejan de percibir mientras duran los trabajos de restauración.
Para proteger el patrimonio y mantener la tranquilidad económica, contar con las coberturas adecuadas dentro del seguro de hogar para propietarios resulta imprescindible ante este tipo de imprevistos.
¿Qué es la pérdida de alquiler por un siniestro?
Es la garantía que indemniza al propietario por las rentas que deja de percibir cuando la vivienda asegurada queda inhabitable a consecuencia directa de un siniestro contemplado por la póliza.
Proteger el inmueble ante la inhabitabilidad garantiza que un accidente grave en la vivienda no detenga los ingresos de tu propiedad
Si como consecuencia de un siniestro de daños materiales cubierto por la póliza, la vivienda queda inhabitable y debe desalojarse temporalmente, el seguro de hogar cubre la pérdida de alquileres realmente sufrida por el propietario (siempre que tenga asegurado el continente), durante el periodo de inhabitabilidad, con un máximo de 1 año y un límite de hasta 12.000 euros por siniestro.
¿Cuándo puede cubrir esta situación el seguro de hogar?
Para que la garantía de pérdida de alquiler se active y la aseguradora proceda a la indemnización, deben cumplirse conjuntamente una serie de condiciones indispensables:
- Que exista un siniestro cubierto: el daño de origen debe responder a una garantía contemplada explícitamente en la póliza (como un incendio o una inundación grave)
- Que la vivienda quede inhabitable: las consecuencias materiales del siniestro deben impedir que el inmueble cumpla los requisitos mínimos de habitabilidad
- Que sea necesario el desalojo: los inquilinos deben verse obligados a evacuar la vivienda de forma temporal mientras se llevan a cabo los trabajos de reparación o reconstrucción
- Que exista una pérdida real de rentas: debe acreditarse que el arrendador ha dejado efectivamente de percibir el importe contractual del alquiler a causa de la inhabitabilidad
Esta protección es esencial, ya que busca que un siniestro grave no suponga un menoscabo económico en los ingresos del propietario mientras el piso se repara.
¿Qué siniestros pueden dar lugar a una pérdida de alquiler?
Como ya hemos visto, para activar la cobertura de pérdida de alquiler, los daños sufridos en la vivienda deben proceder de un siniestro grave contemplado en la póliza que impida el uso habitacional de la casa y obligue a los inquilinos a abandonarla de forma temporal. Entre los percances más habituales respaldados por la aseguradora se encuentran los siguientes:
Incendios y explosiones
Las llamas, la emisión de humo y las labores de extinción suelen dejar el inmueble temporalmente inhabitable debido a la afección en la estructura, la inutilización de suministros o el fuerte olor remanente. En estas situaciones de desamparo, el seguro compensa las rentas que el propietario deja de ingresar mientras se acomete la rehabilitación completa de la vivienda.
Daños por agua
Escapes masivos, reventones de tuberías privativas o inundaciones severas pueden anegar estancias enteras, levantar pavimentos o dañar gravemente las instalaciones eléctricas. Si las labores de secado, levantamiento de suelos y fontanería exigen el vaciado temporal del piso, la póliza asume el importe del alquiler no percibido durante las obras.
Otros daños materiales cubiertos por la póliza
Se incluyen también otros percances fortuitos, como el impacto directo de un vehículo contra el inmueble, actos vandálicos de terceros que afecten a la habitabilidad estructural o daños por fenómenos atmosféricos extraordinarios. Como ya sabes, siempre que el siniestro requiera el desalojo de los arrendatarios, el seguro respaldará al propietario durante el periodo de reparación.
¿Qué gastos e ingresos puede indemnizar el seguro?
La indemnización principal se centra en compensar la pérdida de las rentas mensuales que el propietario deja de ingresar durante el periodo de inhabitabilidad (recordamos que tiene un límite temporal de 1 año y hasta un máximo de 12.000 euros por siniestro).
Además, si el propietario tiene contratada la cobertura sobre el contenido (el mobiliario y los enseres de la vivienda), la póliza también cubre el traslado del mobiliario hasta un almacén o guardamuebles y su posterior retorno cuando la vivienda vuelva a estar disponible. En resumen, contar con esta prestación cubierta por el seguro ayuda a mitigar las pérdidas globales derivadas del traslado y las reparaciones.
¿Qué situaciones no suelen estar cubiertas?
Es fundamental tener en cuenta que esta garantía responde únicamente a siniestros materiales accidentales de la vivienda y no cubre impagos u otras circunstancias ajenas:
- Impago del alquiler por parte del inquilino: la morosidad o el retraso en los pagos del arrendatario sin que exista un siniestro material no se indemnizará a través de esta cobertura, sino que requiere un seguro específico de impago de alquileres
- Inhabitabilidad por falta de mantenimiento: daños causados por la dejadez continuada, envejecimiento paulatino o deterioro de la vivienda sin que medie un hecho accidental
- Desalojo por obras de mejora voluntarias: reformas u obras planificadas por el propietario que no deriven de un siniestro cubierto
- Siniestros no contemplados en las Condiciones Generales: daños producidos por causas excluidas explícitamente en la póliza
Para asegurarte de contar con las cláusulas idóneas según las características de tu inmueble, conviene analizar con detalle la póliza y comparar seguros de hogar antes de tomar una decisión.
Cómo reclamar la pérdida de alquiler al seguro
Si se produce un incidente y necesitas saber qué hacer en caso de siniestro en el hogar que obligue a desalojar a los inquilinos, seguir estos pasos ayudará a tramitar el expediente con rapidez:
- Comunicar el siniestro: notificar lo sucedido a la aseguradora lo antes posible explicando la magnitud de los daños materiales sufridos
- Acreditar la inhabitabilidad: permitir la inspección del perito designado por la compañía para que certifique técnicamente que la vivienda no reúne las condiciones para ser habitada
- Justificar la pérdida de rentas: presentar el contrato de alquiler en vigor y los extractos bancarios que demuestren el cese real de los ingresos del arrendamiento durante el periodo afectado
- Aportar la documentación necesaria: entregar los presupuestos de reparación, informes técnicos o la documentación complementaria que solicite la aseguradora para cerrar la indemnización
Proteger un inmueble en alquiler va más allá de arreglar los desperfectos estructurales: garantizar los ingresos mensuales durante las reparaciones es fundamental para mantener la rentabilidad de tu inversión. Para elegir la modalidad que mejor responda a las necesidades de tu propiedad y no dejar nada al azar, nuestros expertos te pueden ayudar a resolver cualquier duda y encontrar la cobertura idónea para tu tranquilidad. Contar con la protección adecuada te permitirá afrontar cualquier imprevisto grave con la certeza de estar respaldado en todo momento.