Pero algunos seguros de salud, durante sus primeros días o meses, refieren unos periodos de tiempo en el que algunas o todas sus garantías no están activas. No obstante, eso no significa que más adelante no dispongas de esos servicios.

Este periodo es lo que se conoce como carencia. Dicho término se refiere a un espacio de tiempo, desde el día en el que entra en vigor el contrato hasta el día en el que el asegurado puede comenzar a disfrutar de la totalidad de las coberturas de su seguro.

Uno de los principios del seguro es la aleatoriedad, es decir, que exista la posibilidad tanto de que el hecho contra el que te quieres proteger ocurra como que no. Por eso la Ley de Contrato de Seguro establece que si en el momento en el que se formaliza un seguro ya se ha producido el siniestro, es decir, ya ha ocurrido el hecho contra el que se quiere proteger el asegurado, ese contrato de seguro es nulo.

Así pues, lo que se intenta es evitar que cuando se contrata un seguro de salud no se haga para conseguir unos servicios sanitarios para una enfermedad o patología que ya existía antes de contratarse el seguro. Es habitual que haya ciertas coberturas de las que no se puede disfrutar desde el minuto uno. Por ejemplo, no suele ser posible contratar hoy un seguro de Salud y, por ejemplo, solicitar al día siguiente un trasplante, una operación o un parto.

¿Existe la carencia en todos los seguros?

La respuesta es no. El periodo de carencia no existe ni en todos los seguros ni en todas las coberturas.

Normalmente es en los seguros de Salud donde más casos de carencia contemplan. Como hemos comentado es en este tipo de pólizas donde no se puede disfrutar de determinados servicios hasta que no haya transcurrido cierto tiempo, que variará en función de la compañía aseguradora, del seguro contratado, etc.

Aunque es importante tener en cuenta un aspecto legal: el periodo de carencia se desactiva automáticamente si se da un caso de urgencia vital.

¿Se puede anular el plazo de carencia?

El periodo de carencia, se hace como una garantía para que la compañía aseguradora se proteja ante ciertos casos que pueden resultar abusivos. Buscan evitar que los clientes contraten un seguro Médico para se les preste un servicio sanitario determinado por un hecho conocido previamente, como puede ser una intervención quirúrgica por un problema de salud existente antes de contratar el seguro y que una vez la den por satisfecha lo den de baja.

El plazo de carencia de los seguros de Salud se puede anular en algunos casos:

  1. La propia Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) incide en que, en los casos de urgencia, la compañía debe eliminar el periodo de carencia y brindar al asegurado la asistencia, según dicta la Ley 50/80 en su artículo 103, y define las asistencias de carácter urgente como «aquellas de carácter médico y sanitario (incluido el transporte) que de no prestarse de forma inminente podrían poner en peligro la vida del paciente, su integridad o que puedan producir un menoscabo permanente en su salud».
  2. También es habitual que se eliminen las carencias si el asegurado proviene de otro seguro de salud, es decir, en el caso de que ya tengas contratada una póliza de Salud con una compañía y decidas que cambiar a otra, es muy probable que la nueva compañía elimine dicho periodo, si existe continuidad entre ambos seguros y el seguro del que se procede ofrece un nivel de cobertura similar o superior al que se va a contratar. No obstante, no todas las compañías eliminan la carencia por provenir de otra aseguradora, por ejemplo, para un parto o tratamientos de reproducción asistida.

Lo mejor es que consultes con un corredor de seguros profesional para que te asesore adecuadamente y te ayude a encontrar el seguro que mejor se adapte a tus necesidades.