La rutina de comer en familia y pasar un rato reunido con tus seres queridos ha pasado a ser un acto exclusivo que se resume en los fines de semana.

El horario de los trabajos, el colegio, las reuniones a última hora son factores que provocan la pérdida de ese vínculo.

El hecho de comer en familia, además de poder hablar y comentar tus preocupaciones y detalles que te han pasado en el día, conlleva muchos más beneficios de los que piensas.

-Ahorro económico

El hecho de comer con más personas gasta menos dinero, y no lo decimos por las promociones de los restaurantes de 2x1, sino que se paga más cuando se van comprando comidas individuales o comida rápida.

-Comunicación

Apaga la televisión, pon el móvil en modo avión y, disfruta de una tranquila y bonita velada con tu familia. La comunicación es muy importante y en un ambiente relajado mucho mejor.

-Mejora la calidad de la dieta

Hacer dieta o mejor dicho comer saludable se lleva mejor y con menos pereza si se hace con la familia o compañeros de piso. Te “obliga” de alguna manera a cuidarte y si os proponéis hacerlo todos juntos será una muy buena opción.

-Favorece el rendimiento

La familia genera una especie de clima positivo en el que te sientes parte de algo. Esa conexión hace que sientas apoyo e inconscientemente hace mejorar tu rendimiento. ¿Cómo? Está comprobado por la mayoría de los estudios que los trabajos y notas son considerablemente más altas si nos acostumbramos a comer sentados a la mesa junto a nuestros seres queridos.

-Unión familiar

Mediante la comunicación, cada miembro de la familia puede llegar a conocerse mejor. Se fortalece la unión familiar, el compañerismo y los sentimientos de fraternidad.