Los libros son un elemento fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños. Acostumbrar a los niños a leer desde la infancia les ayudará a potenciar su creatividad, imaginación y le aportará una magnífica base cultural, científica y literaria para su vida.

 

Leer es un maravilloso proceso interactivo en el que el lector sin darse cuenta se teletransporta a otro lugar, a través del texto, estableciendo una relación de cercanía con la historia. Se produce por lo tanto un desarrollo enorme de las áreas cognitivas del cerebro y el desarrollo emocional . La importancia de adquirir este hábito desde edades tempranas se basa en sus beneficios a la hora de estudiar, adquirir conocimientos y la posibilidad de que los niños/as experimenten sensaciones y sentimientos con los que disfruten, maduren y aprendan, ríen y sueñen.

 

Hoy en día, con el ritmo frenético que llevamos y la presencia constante de la digitalización en nuestro día a día ha afectado en muchas ocasiones de forma negativa en el hábito de la lectura, y no solo para los niños.

A menudo es frecuente ver a los niños entretenerse con tablets o smartphones desde una edad muy temprana, antes incluso de que aprendan a leer o a escribir.

Cada día nos está resultando más complicado dejar las pantallas a un lado y dedicar tiempo a realizar actividades con nuestros hijos en las que compartimos el tiempo con ellos y aprendemos a la vez que enseñamos y educamos.

Uno de los datos que más nos ha llamado la atención es que el primer paso para iniciar el camino al hábito de la lectura es leerle a nuestros niños desde su nacimiento y reducirles el uso de dispositivos electrónicos para buscar otras fuentes de entretenimiento.

 

Que levante la mano quien no ha optado a ponerle dibujos animado o enseñarle un video de Youtube a su hijo en pleno berrinche durante la hora de comer para que se tranquilice. Somos conscientes de la atracción que provocan esas pequeñas pantallas en nuestros niños y niñas, y también sabemos que sin dudarlo se convierten en una vía de escape para los momentos de más estrés en casa.

 

Sin embargo, el vínculo entre padres, madres e hijos se desvanece poco a poco mientras dejamos que nuestros hijos sustituyan esos ratos de socialización y aprendizaje por una tablet, un móvil u otro dispositivo electrónico que les tendrá entretenidos durante una largo rato y centrará toda su atención en una pantalla.

 

Hoy venimos a contaros una cosita muy importante que tiene que ver con nuestros pequeños y los beneficios que tiene la lectura en su desarrollo desde que son bebés.

 

Entonces, ¿Cuáles son los beneficios de la lectura desde la infancia?

-El primero, y más evidente, es favorecer que los niños sean buenos lectores en el futuro. En todas las edades la lectura es un vehículo de comunicación que implica una serie de ventajas en el desarrollo del menor, incluso antes de que aprendan a hablar, la lectura se puede presentar mediante dibujos e ilustraciones.

 

-La lectura ayuda a expandir la capacidad de atención de los niños y a mejorar su capacidad de pensar con claridad, ya que las historias y su estructura de “principio, nudo y desenlace” ayudan a sus cerebros a pensar en orden y a vincular causas, efectos y significados.

 

-También disfrutar de un libro desde pequeños favorece el aprendizaje de palabras – complejas y no complejas- con mayor rapidez, mejora su comprensión, la ortografía, la expresión, la redacción, ejercitan su cerebro y estimulan enormemente su creatividad e imaginación. Esto les permite leer en voz alta con mayor seguridad y tener un excelente desempeño escolar.

 

-Si nuestros pequeños se adentran en las aventuras que un libro aumentará, sin duda, los niveles de atención, de memoria y concentración, adquiriendo la capacidad de escuchar y entender lo que se les dice con mayor eficacia.

 

-Además, la lectura permite dejar volar la imaginación, transportar al pequeño a nuevos mundos, escalando evolutivamente en la capacidad creativa, haciéndolo, al mismo tiempo, más consciente de sus propias emociones y mejorando la empatía hacia los demás.

 

-Al principio tendrán que empezar con lecturas fáciles y poco complejas y en cuanto cojan la habilidad de leer bien, se sentirán más autónomos y libres de poder realizar una actividad por si mismos que les guste y les entretenga sin tener que esperar a que sus padres puedan prestarle la suficiente atención para jugar con ellos.

 

-También hay que tener en cuenta que la lectura incentiva en los más pequeños el interés por la naturaleza, historia o arte, ayudándoles a descubrir su vocación en una edad temprana.

 

-Un gran comienzo en el mundo de la lectura son los cuentos personalizados. Este simple hecho les ayudará a poner en primera persona y como protagonista a cada pequeño, les hace ser más partícipes y les ayudará a la hora de aplicar lo que aprenden en su día a día.

 

Consejos para fomentar la lectura en los niños

 

-Antes de que lo mande la escuela como obligación, trata de que el contacto con el libro sea algo más natural

-Predicando con el ejemplo: Los niños aprenden por imitación y viendo a los adultos leyendo puede alimentar su curiosidad.

-Incluir en sus regalos de navidad o cumpleaños al menos un libro.

-Establecer un momento para compartir una lectura con ellos. Basta con leer unos 15 minutos al día.

-Crea un ambiente propicio. Es recomendable adaptar un rinconcito especialmente destinado a la lectura, por ejemplo, en el sofá junto a una lamparita, sobre una manta o incluso algo que ellos mismos elijan.

-Presentar la lectura como una acción divertida y no por obligación.

-Trata de que el niño y la niña participe en la lectura para animarles a prestar atención: hazle preguntas sobre qué le parece cierta parte de la historia o sobre cómo podría haber terminado. Es importante que nos den su opinión respecto a las cuestiones más complejas que involucran a los personajes de las historias, de sus decisiones y sobre cómo deberían actuar en función de propios los valores que le inculcamos en casa.

-Descubre con ellos el tipo de libros que más les atraen. Es conveniente que, conforme vayan creciendo y avanzando en la lectura, vayan experimentando los diferentes géneros literarios para que tengan una mejor perspectiva de lo que les gusta leer.