Uno de los momentos más entrañables, que puede vivir un niño, es cuando se dispone a mandar la carta a los Reyes Magos.

Cuando crecemos, vamos perdiendo poco a poco la inocencia y la ilusión de estas fechas señaladas. Recupéralas de nuevo con tus hijos, tus sobrinos… en definitiva, con los más pequeños de la casa.

Prepara papel y lápices y siéntate con ellos. ¿Recuerdas cómo comenzaba? “Queridos Reyes Magos:”…

Antes de escribir la carta a los Reyes Magos con los niños pequeños, prepara unos sobres. Escribe en cada uno el nombre de cada niño. Explícales que una vez finalizada la carta, deben meterla en el sobre. Simula la magia hasta el final. Acompaña a los niños hasta un buzón y echa las cartas en él.

Si un niño piensa que esa carta llegará a manos de un Rey Mago y que éste la leerá, ten por seguro que esa noche no pegará ojo.

Cuando la escriban, sugiéreles que no pidan sólo regalos materiales. Pueden pedir deseos. De esta forma, también, les estarás educando para que aprendan otros valores que van más allá de lo material.

También, puedes decirles que escriban qué regalo pedido en su carta desean que vaya dirigido a otro niño que no sean ellos mismos. Así les enseñarás el valor de la generosidad y aprenderán a compartir.

Para terminar de decorar la carta, puedes sugerirles que hagan un dibujo que, seguro, encantará a los Reyes Magos. A los niños les encanta dibujar y colorear. Puedes sugerirles que, por ejemplo, hagan un retrato de los tres Reyes Magos o que plasmen en el papel una reproducción de su casa con su familia dentro. Coméntales que así, los Reyes Magos, encontrarán con más facilidad y rapidez su casa que la de otros niños.

Escribir y mandar la carta a los Reyes Magos mantendrá entretenidos e ilusionados a los niños varios días.

Si nunca has decidido mandar una carta a los Reyes Magos, se podría afirmar que te has perdido un momento mágico de la infancia. Pero nunca es tarde. No te quedes con las ganas. Aunque ya seas un adulto, saca el niño que llevas dentro y escribe tu carta a los Reyes Magos. Por pedir…que no quede.