Prepara tu hogar para el iniverno logrando mantener tus toallas suaves para que tras la ducha te proporcionen calidez y confortabilidad.

Después de ducharnos no hay nada más confortable que contar con unas toallas suaves para secarnos.

Pero hay que lavar de manera habitual las toallas y las sábanas que forman parte del menaje de nuestro hogar. El lavado continuo y el uso de distintos productos para mantener las toallas limpias hacen que estas adquieran cada vez más aspereza y pierdan esponjosidad y absorbencia.

¿Cómo conseguir toallas suaves? Estos son algunos trucos que puedes aplicar en casa para lograrlo:

  • Lava las toallas por separado y no todas a la vez o junto al resto de ropa. De esta forma evitarás el roce entre unas y otras o la fricción con elementos como ganchos, cremalleras o botones, lo que con el tiempo provoca un desgaste sobre el tejido que las componen.
  • Añade medio vaso de amoniaco dentro de la lavadora. Durante el proceso de aclarado añade además medio vaso de vinagre blanco. De esta forma evitarás que los restos de productos químicos del jabón y los carbonatos presentes en el agua se queden fijados en las fibras de las toallas. Así presentarán un tacto mucho más suave.
  • Para mantener las toallas absorbentes puedes prescindir del uso de suavizante si aplicas el truco mencionado en el punto anterior. Los restos de suavizante pueden hacer que la toalla pierda sus propiedades absorbentes aunque al tacto resulte suave.
  • La aplicación de aire caliente sobre el tejido de las toallas hacen que con el tiempo este pierda su suavidad y se envejezca. Para evitarlo debes secar las toallas con aire frío. Tampoco debes plancharlas una vez secas. El calor de la plancha aplicado sobre la fibra te hará más difícil mantener las toallas suaves.

Cuidar del hogar y de los elementos que lo componen es la única manera de hacer de nuestra casa un lugar confortable y acogedor. La estancia del baño es una de las más destacadas por muchas personas que dan especial importancia a esta zona de la casa. Para que todo resulte cómodo y perfecto en ella, cada detalle debe tenerse en cuenta, entre lo que no puede faltar un buen juego de bonitas y suaves toallas.

Es imposible evitar que con el tiempo las toallas se envejezcan, pero aplicando los trucos que hemos desarrollado en los puntos anteriores, sin duda podrás alargar la suavidad de tus toallas y hacer que se mantengan mullidas y absorbentes mucho más tiempo.