Si estás pensando en dar un cambio de estilo a tu hogar como, redecorar el salón, los dormitorios o cualquier estancia, renovar el aspecto de los suelos puede resultar fundamental para que tu casa luzca mucho más moderna, lujosa y nueva.

Hay infinidad de ideas que podemos aplicar y materializar en nuestro hogar para darle un aire renovado sin necesidad de requerir la ayuda de un profesional. No nos referimos al simple hecho de cambiar elementos decorativos como cuadros, jarrones, etc.  Tareas como pintar y aislar las paredes, restaurar un viejo mueble o cambiar los suelos de la casa las podemos realizar nosotros mismos. Tan sólo debemos tener claro los pasos a seguir. Con un poco de maña y paciencia, te sorprenderán los resultados.

En esta ocasión, vamos a centrarlos en la instalación de suelos. Ya hemos explicado en alguna ocasión el proceso para instalar moquetas. Esta vez, vamos a explicar cómo instalar un suelo laminado en casa.

Este tipo de suelo tiene muchas ventajas. Su precio es asequible, su instalación es sencilla y el aspecto final que proporciona es muy similar al de un parquet de madera auténtica. Además de esto, posee muchas opciones de estilos y colores entre los que elegir.

Los suelos laminados están compuestos de láminas formadas por fibras de madera (su composición no incluye madera auténtica, a diferencia del parquet), rematadas por una capa superior (la que será visible) formada por un laminado decorativo con aspecto de madera.

La instalación de suelos laminados es muy sencilla. A continuación te mostramos los pasos a seguir:

  1. Despeja la estancia y déjala libre de muebles. Después retira las puertas y los rodapiés.
  2. Prepara el suelo sobre el que vas a trabajar. Antes de montar las láminas, debes nivelar el suelo. Si detectas algún hueco o alguna grieta, deberás rellenarlo con masilla. Si hay algún bulto, deberás lijarlo para que el suelo quede todo lo liso posible. Por último aspira toda la suciedad (polvo, grumos, restos…).
  3. Antes de montar el suelo laminado, deberás colocar un material aislante que cubra toda la zona que vas a ocultar con las láminas.
  4. Encima del material aislante debes colocar las láminas que compondrán el suelo laminado, encajando unas con otras. En las zonas de marcos de las puertas, recorta el marco por la zona inferior, a una altura similar al grosor de las láminas.
  5. Al llegar al tope de una pared, si la lámina se ha quedado larga, deberás recortarla.
  6. Por último coloca el rodapié con clavos o adhesivo.

El suelo laminado es fácil de mantener limpio y cuidado. Pero si sufre algún tipo de daño, no  te preocupes, recuerda que un buen seguro de hogar, como el seguro de hogar El Corte Inglés podrá solucionar el problema.