Cuando estamos fuera casa, y sobre todo comemos fuera, es muy normal que nos manchemos la ropa. Y encima vamos todo el día con los lamparones colgando sin tener más remedio, porque no tenemos a mano otra prenda de ropa para cambiarnos.

Si quieres sobrevivir con dignidad a las manchas no te preocupes, porque te vamos a dar una serie de trucos para que puedas eliminar, o al menos disimular, casi por completo las manchas cuando estés fuera de casa.

Como las manchas pueden ser provocadas por diversos motivos toma nota de cómo tienes que hacer para sacer las diferentes manchas:

Manchas de maquillaje

Este tipo de manchas, aunque no son las más frecuentes, en las mujeres sí que pueden darse, y casi sin darse cuenta. Puedes mancharte al retocarte en un restaurante, en la oficina o en el coche. Para solucionarlo no te olvides de incluir en tu neceser de maquillaje desmaquillante y discos limpiadores de algodón, porque pueden ser tu salvación. Si aplicas uno poco de producto sobre la mancha con el algodón, ¡sin frotar! la mancha desaparecerá o disminuirá considerablemente. Y si tienes cerca un baño, seca la mancha bajo el secador de manos y ¡adiós mancha!

Manchas de vino blanco

Si comiendo se te ha caído un poco de vino, vas a necesitar un poco de sal para quitarlo. Utiliza sal fina de mesa y espolvoréalo sobre la mancha. Deja que absorba. Otra forma de hacerlo es mezclando la sal con agua creando una pasta, después aplicas la pasta sobre la mancha y dejas actuar unos minutos. Si tienes cerca un secador de manos úsalo, sino deja que se seque sola. Eso sí, cuando llegues a casa, debes lavar la prenda de ropa como siempre.

Manchas de vino tinto

Si te ha pasado lo mismo que en el caso anterior. Estás comiendo fuera y te cae una mancha de vino, en este caso tinto, rápidamente, coloca una servilleta de papel sobre la mancha para que absorba el exceso de humedad. Si a tu alrededor alguno de los que están sentado contigo a la mesa bebe vino blanco, moja un trapo limpio de vino y aplica sobre la mancha con suaves toques, eso sí, siempre circulares y no de arriba abajo, porque podemos extenderla. Esta solución rápida es buena porque los taninos que tiene el vino blanco ayudan a neutralizar la tinción de los taninos del vino negro. Y ya cuando llegues a casa, lava la prenda en la lavadora.

Manchas de café

Una de las manchas más comunes son las de café, porque quien no se ha puesto fino, con el café de la mañana en el trabajo o después de comer… Eso sí, te advertimos que es difícil quitar una mancha de café en su totalidad cuando estas fuera de casa. Para reducirla al máximo lo mejor es aplicar de inmediatamente agua fría o con gas. Eso reducirá la mancha y, sobre todo, el tono oscuro que dejan tipo de manchas.

Manchas de chocolate

Las manchas de chocolate… cuantos dolores de cabeza dan, sobre todo a las madres. Además, suelen ser muy vistosas por el manchurrón que dejan, sobre todo si son de n helado derretido. El remedio más rápido cuando estamos fuera de casa es el mismo que aplicamos con una mancha de vino blanco hay que derramar una capa de sal sobre la mancha y dejar actuar unos minutos. Después retira la sal con un trapo con agua tibia o fría. No lo hagas nunca con agua caliente porque lo único que conseguirás es que la mancha se adhiera aún más a los tejidos.

Manchas de aceite

Las manchas de aceite son muy complicadas de sacar, especialmente cuando están secas. Por eso, si te manchas de aceite fuera de casa actúa lo más rápido posible para neutralizar los daños. Da igual que la prenda sea blanca o de color. Con ayuda de un papel o servilleta absorbente, retira la mayor cantidad de grasa posible, sobre todo si es una salsa, y cubre la mancha con polvos de talco o algún otro producto que absorba la humedad, como la sal. Deja actuar unos cuantos minutos y retira con un paño. Y cuando llegues a casa, a lavar.