Conocer algunos trucos para saber cómo quitar el mal olor de las sandalias te puede resultar muy útil, sobre todo en verano, época del año en la que más utilizamos este tipo de calzado y en la que los pies sufren más del calor y de la sudoración.

El mal olor de las sandalias y del calzado en general está provocado por el aroma desagradable que, en ocasiones, pueden tener los pies, y que queda impregnado en el material del calzado cuando lo usamos en exceso.

Por lo tanto, nuestro primer consejo es que cuides la salud e higiene de tus pies y que siempre alternes dos pares distintos de sandalias cada semana, para evitar utilizar siempre las mismas.

Si quieres saber cómo quitar el mal olor de las sandalias, sigue atentamente estas recomendaciones que te damos a continuación:

  • Esparce bicarbonato sobre la suela y la parte interior de las tiras de tus sandalias. Deja que el producto haga reacción un par de noches y a la mañana siguiente limpia con un paño el calzado, hasta eliminar el bicarbonato por completo.
  • Otra forma de quitar el mal olor de las sandalias es introduciéndolas en una bolsa que posteriormente debes meter en el congelador. Mantén las sandalias congeladas toda la noche y sécalas con un secador o simplemente al sol a la mañana siguiente.
  • Moja una gasa con alcohol y limpia la suela y la parte interior de las tiras de tus sandalias con ella. El alcohol elimina la humedad y bacterias existentes.
  • Un último truco a la hora de saber cómo quitar el mal olor de las sandalias es que introduzcas arena de gato en dos bolsas y coloques éstas sobre las suelas del calzado y las sujetes con las tiras del mismo. Déjalas así un par de días. La arena de gato absorbe la humedad así como los malos olores.

Ya sabes cómo quitar el mal olor de las sandalias, aunque el mejor método es que éste nunca llegue a ellas. Para evitar el mal olor de las sandalias es fundamental que mantengas una higiene diaria de los pies. Lávalos con agua y jabón todos los días y sécalos bien antes de utilizar cualquier calzado. La humedad y la piel muerta, así como suciedad no eliminada, pueden provocar mal olor que se impregnará en el calzado así como puede provocar, la aparición de hongos en los pies.